
Ahora que el zapato aprieta en Venezuela y con el petróleo camino a los treinta dólares, al grandulón de Maduro se le ocurre deshacerse del excedente de colombianos y de paso se granjea un conflicto limítrofe, una estrategia que también aplicó Chávez y que suele usar cualquier populista para avivar la supuesta amenaza del “enemigo externo”. El hecho es que la “yesquera” es real y se está poniendo grave y el régimen ha comenzado a poner en marcha la masiva deportación de colombianos, hecho que amenaza con convertirse en un genocidio.
Fuente: El Dia