Santa Cruz. Una aspirina en la cárcel de Palmasola cuesta 5 bolivianos


Una comisión de la Cámara de Diputados de Bolivia visitó la cárcel cruceña para escuchar las demandas de los reos. El 75% de los presos en Palmasola no tienen sentencia. 

Los diputados cuando ayer ingresaban a Palmasola
Integrantes de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados iniciaron investigaciones en Palmasola. Los diputados cuando ayer ingresaban a Palmasola. Foto El Deber.

Página Siete / La PazEn una visita a los penales de Bolivia que comenzó ayer en la cárcel de Palmasola, Santa Cruz, la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados hizo un diagnóstico de las condiciones de los reclusos y concluyó que la principal demanda es la salud.»Una aspirina, por ejemplo, cuesta 5 bolivianos. El tema de medicamentos es otro problema”, informó ayer la diputada que preside la comisión, Sonia Brito, en una entrevista con la radio Panamericana.Las preocupaciones de los privados de libertad son diversas, pero la principal es la falta de acceso a la atención médica.Según Brito, en el sector de mujeres de Palmasola hay sólo una doctora que trabaja en horarios de oficina, «pero por la cantidad de mujeres que hay piden que haya más médicos”.La Comisión de Derechos Humanos empezó ayer un recorrido por al menos 35 penales a nivel nacional, con el fin de conocer las diferentes necesidades que tienen los presos y después realizar un informe y sugerencias para que las autoridades responsables tomen acciones.»Hay una cantidad (de reos) que se puede beneficiar con el indulto, pero por dilación administrativa no  ha podido salir. Hay personas de más de 80 años de edad, personas con enfermedades terminales, mujeres embarazadas que podrían acceder al beneficio pero siguen en el penal”, lamentó la diputada.Otro de los problemas, no menos conocido, es el hacinamiento que hay en los pabellones. «No abastecen los ambientes por la cantidad de privados de libertad”, agregó Brito.En el sector de mujeres las duchas y los baños son insuficientes. Las reclusas deben pagar cualquier arreglo que haya.Después de la visita de los asambleístas se tomarán casos específicos para que la comisión legislativa cuadyuve en la fiscalización de los mismos. Uno de las primeras peticiones es que abran talleres ocupacionales.