La oposición boliviana considera un despilfarro el monto que se destinó para desarrollar los 10 procesos electorales desde 2005, incluida la consulta del 21 de febrero de este año. El oficialista MAS destaca el fortalecimiento de la democracia en una década.Página Siete / La PazEl referendo constitucional del próximo 21 de febrero costará más de 153 millones de bolivianos, monto que se suma a los 803 millones de bolivianos gastados en nueve procesos electorales desde 2005, año en el que el Movimiento Al Socialismo (MAS) llegó al poder.El Tribunal Supremo Electoral (TSE) en 2015 solicitó al Ministerio de Economía 50.579.925 bolivianos para la primera etapa del referendo constitucional, dinero que se utilizó para el empadronamiento masivo y la impresión de boletas de sufragio. De esta cantidad ejecutó 38.579.925 y devolvió 12 millones.El segundo desembolso de 115.330.753 bolivianos se destinará para la campaña de información del referendo, la contratación de notarios electorales y capacitación de jurados electorales.Sumadas las dos cifras dan un total de 153.490.012 bolivianos, dinero que se suma a los más de 803 millones (ver infografía), destinados para nueve procesos electorales desde 2005 hasta el último proceso electoral de 2015, el referendo de aprobación de los estatutos autonómicos y cartas orgánicas municipales.Pero ¿qué opinión merece haber destinado 956.626.640 bolivianos para 10 procesos electorales?. «Resaltamos totalmente la inversión. Gracias a ello tenemos una democracia participativa, en la que se conquista a la gente sobre distintos temas”, afirmó la diputada del partido oficialista, Mireya Montaño.Además, recordó que el Gobierno del MAS eliminó los gastos anteriores a 2005 por la asignación de dinero que los partidos políticos recibían para hacer campaña de la extinta Corte Nacional Electoral. «Ahora ese dinero se usa para obras”, dijo.Sin embargo, la oposición ve el monto total como un gasto. «Es un despilfarro de los recursos económicos, porque no se ha respetado en varios casos la decisión del soberano”, aseguró el diputado de Unidad Demócrata (UD), Gonzalo Barrientos.El legislador aclaró que no se respetó decisiones, como la de las elecciones judiciales, del referendo de autonomías y principalmente la de no tocar la Constitución Política del Estado en 50 años.»El voto del pueblo sobre la aprobación de la CPE a cinco años de vigencia ahora se pisotea con el referendo”, afirmó.