El poder cocalero tiene a su servicio al Estado

Sin anestesiaArturo Murillo P

En los 11 años del gobierno de Evo Morales  los cocaleros del Chapare Cochabamba han consolidado un poder supraestatal.  El Movimiento Al Socialismo (MAS) no existe, la dirigencia cocalera controla los autodenominados “movimientos sociales” militantes del partido gubernamental, este grupo cocalero incluso toma decisiones políticas para todos los bolivianos; mientras, Evo Morales, desde Palacio Quemado, los protege y los convirtió en intocables.

Sin embargo, los hechos demuestran la realidad peligrosa de algunos cocaleros. El 26 de septiembre de 2008, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) apresó a las hermanas de la dirigente y ex constituyente masista Margarita Terán, Elba Terán Gonzales, Juana Terán Gonzales y a su cuñado Tomás Veizaga con 147 kilos de pasta base de cocaína. Increíblemente, estuvieron presos menos de 100 días y salieron libres. Hoy Margarita Terán se reincorporó a la actividad política, acompaña nuevamente las actividades del Presidente y trabaja por la re-re-re-reelección y perpetuación de Evo Morales.



La “mano blanda” con la que se trata a algunos masistas involucrados con narcotráfico hizo que aumente dramáticamente la producción de droga en nuestro país, que Evo Morales no dijo en sus estadísticas e informe presidencial. El 1 de agosto de 2016, fueron incautadas siete toneladas de cocaína en Patacamaya. El 22 de enero de 2016, también habían sido decomisadas seis toneladas de clorhidrato de cocaína que estaba siendo enviado a Costa de Marfil. Casi semanalmente se lee y se escucha en los medios de comunicación el decomiso constante y en aumento de la droga; la semana que pasó cayeron 33 toneladas de marihuana en Colomi, Cochabamba.

¿Cómo responde el gobierno de Evo al creciente fenómeno del narcotráfico? Protegiendo a la coca de el Chapare, que según el estudio de Naciones Unidas el 98% de esa coca es destinado al narcotráfico. Tal vez esto explique la violencia y el fervor con que los dirigentes del MAS piden re-re-re-reelección para Evo Morales. Estas últimas semanas, el masismo remitió a la Asamblea Plurinacional un proyecto de ley para legalizar siete mil hectáreas de coca en El Chapare. Amor con amor se paga: los cocaleros se movilizan por la re-re-re-reelección y el gobierno busca incrementar y legalizar más cultivos de coca.El presidente Evo Morales, también es presidente de las seis federaciones cocaleras de el trópico de Cochabamba, y les ofreció en reiteradas oportunidades aprobar una ley que legalice siete mil hectáreas de coca en el Chapare. Esta determinación abrió un principio de conflicto con los cocaleros de Los Yungas de La Paz consideradas áreas tradicionales y están de alguna forma autorizados a sembrar coca por la Ley 1008.Los cocaleros de los Yungas paceño organizados en la Asociación de Productores de Coca (Adepcoca) estaban dialogando con el gobierno, pero este fin de semana que pasó rompieron el diálogo porque el gobierno cocalero de el Chapare se niega a modificar el proyecto de ley que contempla la legalización total de 20 mil hectáreas de coca: 13 mil en La Paz y siete mil en Cochabamba (Chapare, Tiraque y Carrasco).El poder de los cocaleros del Chapare cuasi omnipotente que ha puesto al Estado boliviano de rodillas y a su servicio. En septiembre de 2013, los medios de comunicación informaron que la Unión Europea destinó 900.000 euros entre 2008 y 2010 para financiar ocho estudios sobre el consumo legal de la coca en Bolivia, pero el gobierno de Morales no quiere difundir el verdadero resultado.Cabe recordar, que el 2008, se inauguró la planta para industrialización de la hoja de coca en Villa Tunari pero extrañamente después de ocho años ni un sobre de mate de coca se logró producir presuntamente por falta de materia prima. Sin embargo, en la misma zona cocalera el 98% de la producción de la hoja de coca se desvió al mercado ilegal.El gobierno masista y el poder supraestatal cocalero del Chapare están dañando y poniendo en peligro la imagen del país. La semana que pasó la ministra de Seguridad de Argentina, Patricia Bullrich, anunció medidas drásticas contra la migración boliviana y de otros países, debido al aumento del tráfico de drogas en su país. Incluso, varios medios de prensa de Argentina sospecharon que la línea aérea LaMia podría haber estado vinculada al narcotráfico, por su origen dudoso y los manejos oscuros que terminaron en tragedia.

Los cocaleros de los Yungas han anunciado que resistirán al proyecto de ley que pretende legalizar la coca del Chapare; ellos lo hacen por intereses sectoriales. Nosotros los ciudadanos que queremos un país libre del narcotráfico debemos oponernos férreamente por principio de seguridad de nuestras familias, ejercicio pleno de la democracia y la imagen del país. De otro modo el país será el escenario ideal de: MAS coca, MAS narcotráfico, MAS inseguridad, MAS daño medio ambiental, MAS cocaína en los colegios y MAS violencia.

No se debe legalizar más áreas de cultivo excedentario de coca, permitirlo es favorecer al narcotráfico. Ahora queda claro por qué los cocaleros insisten con la re-re-reelección-re-reelección del gobierno que instrumentaliza el Estado en favor de un sector que arriesga la seguridad de los bolivianos y la imagen del país. Senador de la República