Luis Fernando PradoHoy he tomado la decisión de violar públicamente una ley aprobada en el proceso de cambio de nuestro país, es una de la que me acusaron varias veces, pero nunca lo había hecho la Ley antidiscriminación. Hoy he decidido discriminar al presidente vicepresidente y sus ministros y no voy a escuchar ni a leer más sus humedades, ya me cansé.Por lo general soy una persona que me gusta estar medianamente informada, por ese motivo durante muchos años, me escuchaba el informe completingo del Presidente en el parlamento, incluso algunas veces buscaba lo leído para revisarlo con calma; pero esa su necesidad imperiosa de mostrarse como algo que no es, ya me cansó. Por un lado en su afán de hacer largos sus discursos para parecerse a Fidel son bochornosos, no sé si alguien se lo ha dicho, pero aparte de aburridos desespera y da vergüenza ajena, la forma en que demuestra que no sabe leer.Por eso este año ya decidí ni escucharlo y el resumen en los medios llega a diez frases el más largo, no porque sean brillantes, sino por decir algo para llenar la página. Fidel que en paz descanse, sabía cómo mantener a la gente escuchándolo, tenía algo que decir. Incluso Chávez, a pesar de ser un militarote, no sé si él o algunos de sus asesores, incluía versos o citas de autores muy interesantes; pero el de acá cuando le ponen una cifra de más de tres dígitos ya se chipa y no sabe cómo leer.Pero el presidente no es el único infumable de esté gobierno al que ya no me da el cuero para escuchar, también he decidido dejar de escuchar al casi Licenciado García Linera quién se creyó el cuento del amigo Rocha Monroy, sobre cómo relata la exposición de tesis de grado para sacar su licenciatura, acto que en verdad nunca ocurrió, pero Ramoncito cuyo sueño fue siempre ser el escriba de palacio, nos cuenta cómo la gente lloraba y aplaudía rabiosamente semejante exposición y no sé por qué motivo, parece que se confundieron y pedían la gaviota de oro para Alvarito. La única foto que he visto llorando por demás patética es él con Bety Tejada y Gabriela Montaño llorando la partida del Satélite perdido en el espacio.Pero sobre todo me molesta su soberbia y su manera desvergonzada de mentir, que el sol y la luna se van a esconder, que el imperialismo y la derecha servil le quieren quitar la pepa al mocochinchi y otras humedades por el estilo; considera que todos los demás son unos ignorantes ante él, que ha leído tantos miles de libros, que pero no nos cuenta si los ha entendido o no.Puedo contarle detalles de cómo poco a poco he dejado de escuchar a los diferente miembros de poder ejecutivo aunque algunos como Choque huanca me caían simpáticos por su manera creativa de crear y contar mitos, Las piedras haciendo sexo era mi favorita, pero con la papalisa y otras humedades se me fue despintando y me aburrió al punto de castigarlo y no escucharlo ni leerlo, por higiene mental al igual que al presidente y vicepresidente.Pero el que ha roto todos mis paradigmas y realmente ha roto todos mis records de aguante, es el Ministro de defensa, hombre que consideraba medianamente culto e inteligente, la primera chambonada fue en su campaña y con su gente peleando por las gorras, ahí ya mostraba el desprecio por la gente que él sabía que no lo apoyaban, pero era de su entorno y sobre todo del partido al cual él se estaba colando por la ventana, con el apoyo y bajó las ordenes de Juan Camión que ya solo el hecho ese era vergonzante. Pero no señores, el Ministro en cuestión siguió haciendo méritos para perder totalmente su credibilidad y mostrar su servilismo sin límite, su actuación defendiendo al presidente en el caso Zapata, al punto de escribir un libro sobre el tema quitándole trabajo a Ramoncito él escriba de palacio, fue francamente una pequeña muestra de hasta dónde podía llegar su servilismo, pero ya en esta su última intervención como Ministro de defensa anunciando “la lluvia plurinacional, y el bombardeo a las nubes” con un viejo truco, que se utiliza en el país y en el mundo hace varias décadas y poner la cara, no para tapar un negociado, sino para mostrar lo que son simples asaltantes de barrio, mentir de esa manera por 500.000 dólares que seguro se los llevó el ministro saliente, que imagino es el autor ideológico.Para mí fue demasiado, a partir de ahora ni aunque me paguen vuelvo a ver una noticia que involucre a semejante individuo, sin contar sus declaraciones sobre el caso terrorismo que esas las tendrá que pagar más tarde, pero en la cárcel por cómplice, y ni escribiendo sobre la zapata ni atando huatos podrá salvarse.