Un policía héroe, fans solidarios y 2 novios al límite

UNA SEÑORA DE LA PAZ MUESTRA SU EMOCIÓN, DE RODILLAS, CUANDO LOS MOTORIZADOS PASAN POR LA RAMPLA EN LA PLAZA SAN FRANCISCO.

Más allá de la competencia, de los números fríos y las campañas que marcaron los pilotos, los principales protagonistas del Dakar 2017, queda también el “otro lado”, aquel que mimetiza los momentos más emotivos y admirables en los que las personas que siguieron de cerca la afamada odisea le dieron el “toque” especial, el valor plus.



En las dos semanas que se desplegó la contienda, las anécdotas tuvieron distintos matices: desde un policía paceño llamado Álvaro Calani que actuó de inmediato para retirar a un perro del camino por el que pasaban los motorizados (y que fue aplaudido por su hazaña altruista en las redes sociales) hasta una vendedora de jugos tupiceña que le pagó la gasolina al cochabambino Danny Nogales en plena estación de servicios porque experimentó empatía con el “llanero solitario”, quien corrió sin asistencia mecánica y con una moto de 36 mil dólares (monto bajo con relación a los “consolidados”).

No faltaron las selfies de los bolivianos, que se dieron licencias y se tomaron minivacaciones para ir a Oruro, Uyuni o La Paz con la idea de disfrutar de la llegada del Dakar. Algunos fueron más osados y pudieron sacarse fotos con competidores como la española Laia Sanz, el francés Sébastien Loeb o los nacionales, como Juan Carlos Salvatierra, el propio Nogales o Fabricio Fuentes.

Las diferencias etárias y de género quedaron en segundo plano. Adolescentes, adultos mayores y niños fueron parte de la aventura. Desde sus posibilidades, claro está, porque muchos de los que observaron el paso de los camiones, coches, autos, motos y cuadratracks lo hicieron porque vivían cerca. Es el caso de la señora Florencia Rojas, una orureña que agarró sus cosas y fue rápidamente a ver la llegada de los “elefantes” con motor. Aprovechó y registró dicho momento con el celular de su cámara.

Y si algo podía “endulzar” aún más la contienda durante su estadía por el país, ese fue el suceso especial que protagonizaron los novios paceños Marleni López y Alfredo Yanarico, quienes hicieron parar a un automovilista de la contienda. Aconteció el 7 de este mes. Luego, también grabaron un video corto en el que expresaron su emoción y agradecieron al piloto, que frenó para compartir unos momentos con ellos.

También un chef boliviano quiso estar en sintonía. Con una sandía como base, talló el logo del Dakar y la compartió con orgullo en las redes sociales. Germán Choquechambi fue el artista.

Los pilotos también se relajaron tras la travesía y se tomaron fotos con sus equipos de apoyo. El cruceño Eduardo Happy Peredo, quien concluyó en el puesto 25 de la general de autos, fue uno de ellos.

Fuente: opinion.com.bo