Gladys Rivero




Que levante la mano el que no aprendió a leer con el libro “Primeras Luces” o que no tuvo alguna vez en sus manos un “Alma de Niño”. Esos verdaderos íconos de la educación infantil boliviana fueron el fruto de la genialidad de la maestra y editora boliviana Gladys Rivero de Jiménez, una visionaria que fue capaz de llevar los textos escolares a todos los rincones del país y que pese a los años, la tecnología y los paradigmas, métodos y cambios didácticos, todavía siguen vigentes y al alcance de los más humildes. Tal vez pocos saben que esta autora que llegó a cumplir 95 años era una portachueleña de pura cepa, que se inició llevando la educación a las colonias de campesinos que llegaron al norte cruceño en los años 50 y que supo asimilar los nuevos métodos que por esa época comenzaron a difundir los organismos internacionales que apoyaban el fortalecimiento educativo en los países pobres. Estudiosa como nadie, Gladys Rivero ganó becas, hizo cursos de actualización y se fue a La Paz, donde montó una empresa editorial que la hizo célebre. El pasado jueves las luces de Doña Gladys se apagaron, pero su legado seguirá alumbrándonos.

Fuente: eldia.com.bo