La hija del arquero de Destroyers Carlos Rea sufre del síndrome de Werdnig Hoffmann y necesita $35.000 para su tratamiento en Tailandia.

Son las 19:41 del sábado, llegamos a Montero, ciudad del norte cruceño que empieza a vivir una noche similar a la de Santa Cruz -con boliches y jóvenes listos para festejar-. El papá de Cataleya Rea Cuéllar nos espera en una moto para llevarnos a su casa. Se trata de Carlos Antonio Rea, uno de los arqueros de Destroyers, hijo del exlateral izquierdo Rolando y sobrino de Bernardo ‘Pepin’, exportero boliviano.
Llegamos a su hogar, ahí está Noelia, la madre de la pequeña ‘Cata’ y pareja del golero. Carlos se va a prestarse el auto de ‘Pepin’, ya que hay que recorrer casi 20 kilómetros para llegar al Hospital San José Obrero -está Portachuelo-, que se ha convertido en la segunda morada de Cataleya, después de que le detectaron síndrome de Werdnig Hoffmann (Atrofia Muscular Espinal grado I). La pequeña volvió al centro de salud porque sufre taquicardia y debe estar controlada.
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Después de 30 minutos de viaje, llegamos junto a Carlos y Noelia al nosocomio. El guardia casi nos impide pasar, pues eran las 21:10. Ingresamos y la responsable de terapia intensiva pediátrica nos atendió, dio el visto bueno para que veamos a ‘Cata’. Su progenitora nos enseñó a vestirnos de acuerdo a las normas de seguridad: mandil, gorro y botas encima de la ropa casual para evitar transportar alguna bacteria.
Encuentro especial
Pasamos la segunda puerta y ahí estaban las doctoras y enfermeras. Recto se encuentra el baño, en el que ingresamos para lavarnos las manos y aplicarnos alcohol. Nos indicaron que la sala de ‘Cata’ estaba a la izquierda. El sonido de los aparatos que controlan su estabilidad suenan muy fuerte y el contraste de la habitación tan grande, con la pequeña de solo un año es muy notorio. Casi y se puede hacer una comparación con la lucha que está encarando.
‘Cata’ está durmiendo, cubierta con una sábana. Una de las profesionales ingresa para taparla con una colchita, que tiene a Tiger – el personaje de Winnie the Pooh-, como dibujo principal. La pequeña sintió sus pasos y empezó a abrir sus redondos ojos. La mira y le regala una sonrisa, mientras la doctora le habla para que no se asuste. Después le pide besos y se los manda, como normalmente lo hace con quien se los pide.
Nos despedimos de la pequeña para que entre Noelia, que se quedará a pasar la noche con ‘Cata’, después de que en la tarde estuvo pidiendo colaboración uno a uno a los cañeros, ya que la familia tiene que recaudar $ 35.000 para que la pequeña cumpla con su tratamiento en Tailandia. Si se logra el objetivo ‘Cata’ podrá llevar adelante una vida como cualquier otro niño. A la espera de juntar el dinero -los pasajes serán donados por el Ministerio de Salud- tanto Noelia como Carlos siguen tocando puertas, pues se trata de una suma que no está a su alcance y sueñan con que su pequeña no deje de sonreír.

Datos
– Realizaron una kermés el 8 de abril en Montero.
– Compañeros de Carlos le donaron sus viáticos cuando Destroyers se presentó en Yacuiba ante Juventud Unida.
– Los jugadores de San José le dieron ayuda económica y le expresaron su respaldo total en un emotivo momento, antes de medirse ante Blooming el domingo.
– Número de cuenta en el Banco Unión 110207327 (Raquel Dávalos Silva)
Fuente: diez.bo
