El Seguro Universal de Salud (SUS) ha sido lanzado como la gran propuesta electoral del oficialismo. Es la estrategia para recuperar la credibilidad del votante, convencido de que su discurso se ha agotado y que hablar de las maravillas de la economía convence cada vez menos. Pese a todas las explicaciones que se han dado sobre la inconveniencia de iniciar la transformación en medio la improvisación y la manipulación política, el Gobierno insiste en seguir adelante, con miras a poner en marcha el SUS el año que viene. En medio de las pulseadas han vuelto a saltar al ruedo los médicos, la piedra más incómoda en el zapato del régimen. Los profesionales de la salud han anunciado una serie de paros para oponerse a la propuesta. Los hombres y mujeres de mandil blanco no sólo tienen la capacidad de doblarle el brazo a las autoridades, sino también para encender la mecha de los conflictos en el país.
Fuente: eldia.com.bo
