
Javier Medrano Rodríguez
Especialista en Comunicación Estratégica
De acuerdo conla Organización Internacional de Trabajo (OIT) cerca de 350 millones depersonas al año en el mundo padecen de estrés laboral o burnout (síndrome del trabajador quemado). Patología, además, consideradacomo una de las principales causas de discapacidad mental en hombres y mujereslaboralmente activos.
El impactoeconómico en las organizaciones es millonario por las bajas de productividad,eficiencia laboral, deserción, accidentes en el trabajo, falta de compromiso,incumplimiento de metas y, lo más grave, altos niveles de depresión, trastornosmentales e incluso causales de suicidio.
Para la OIT,el estrés es la respuesta física y emocional a un daño causado por undesequilibrio entre las exigencias percibidas y los recursos y capacidadespercibidos de un individuo para hacer frente a las exigencias diarias deltrabajo.
Pero elinforme de la OIT arroja una alerta muy preocupante; el número crecienteestudios muestra que el género femenino es el más proclive a padecer del estréslaboral o burnout por el doble papel que tienen que desempeñar en el hogar y enel trabajo. La OIT es muy clara al advertir que los roles de género de lasociedad por la inequidad laboral, la influencia de las expectativas sociales,el riesgo de acoso sexual en el trabajo, la violencia doméstica y ladiscriminación de género reflejada en los salarios inferiores y en las mayoresexigencias del trabajo, hacen de la mujer más vulnerable de sufrir severosniveles de estrés y de agotamiento mental.
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Si a estosfactores, le añadimos la variable de bajos ingresos económicos, el síndrome deltrabajador quemado, casi se duplica en las mujeres, frente al de los hombres. Lascondiciones de trabajo desfavorables y los factores situacionales de vidapueden explicar el alto nivel de agotamiento mental entre las mujeres.
Lasprincipales características son cuadros de depresivos, pérdida de interés,incluso de placer, disminución de la energía, sentimientos de culpa o de bajaautoestima, alteración del sueño y del apetito, y poca concentración. Estosproblemas, para la OIT pueden convertirse en crónicos o recurrentes y conducira importantes deficiencias en la capacidad de hacer frente a lasresponsabilidades de cada día
El Informe delObservatorio Europeo de Riesgos relacionado al estrés con el trabajo representaen Europa entre el 50% y el 60% del total de días de trabajo perdidos. Elestudio concluyó asimismo que un promedio del 22% de la mano de obra europea padecede burnout.
En Américalatina, los datos no son menores: uno de cada cinco trabajadores afirma padecerestrés o tensión, tristeza o depresión, pérdida de sueño debido a laspreocupaciones por las condiciones de trabajo.
En Argentina, el 27% de los trabajadores afirman sufrir una carga mental negativa por trabajo excesivo. En Brasil, las ausencias laborales por enfermedad como consecuencia de accidentes laborales o enfermedades profesionales alcanzan más del 14% y una cifra similar refleja la atención sanitaria por estados de depresión a causa de la fatiga laboral. ¿Qué podemos hacer? Al margen de las consabidas recetas de fin de año de hacer más deporte, estar más relajado, o ser más práctico en el trabajo…Los expertos coinciden en buscar un equilibrio laboral, fijarse micro objetivos realizables en lugar de grande
Javier Medrano Rodríguez
Especialista en Comunicación Estratégica