Apuntan a dirigentes, autoridades y exautoridades por estragos en Tiquipaya


¿Qué pasó para que en Tiquipaya se repita el mismo desastre dos años después? Sin duda, podrán haber muchas respuestas, pero quienes vivieron en carne propia lo sucedido tienen claro que son víctimas de una suma de imprudencias, ambiciones, negligencia, atentados ambientales y, claro, indiferencia.

Alicia Aguilar vive en la OTB Tika Khatu hace más de 30 años y estos días trajina por la avenida Ecológica, una de las más afectadas por el aluvión del viernes, con el barro hasta la rodilla y una mochila en la que carga un compendio de normativas que respaldan su denuncia: “Esto es una responsabilidad desde el Gobierno central, departamental y municipal”.



De inmediato, recordó que el 6 de febrero de 2018 un primer aluvión, también por  un deslave en el Parque Tunari, arrasó con 120 casas y ya entonces la Alcaldía levantó las manos, porque no tenía capacidad para poder enfrentar el desastre. “No tenía maquinaria, no tenía presupuesto y pedimos que recurra a la Gobernación, pero tampoco tenía recursos; entonces, dijimos que acudan al Gobierno nacional”, enfatizó.

En dos años, los trabajos se enfocaron en construir seis disipadores (dos los hizo la Gobernación y cuatro la cervecería), que sirvan como amortiguadores de la mazamorra en caso de otro aluvión.

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Se reconstruyeron dos puentes: Chapisirca en la av. Circunvalación y Taquiña en la av. Ecológica. Se retiró parte de las rocas y se dragaron las partes críticas en el río, pero no se estabilizó el cerro, en Linkupata, que se derrumba y es donde se origina el riesgo.

Tampoco se modificó la franja de seguridad, no se intervino la cuenca, las construcciones siguieron encima del límite urbanizable del Tunari (cota 2.750) y no se terminaron de hacer 15 disipadores más: seis en la parte alta y nueve en la media de la cuenca. La Gobernación asegura que desembolsó Bs 2 millones  a Emagua, del Ministerio de Medio Ambiente, para los seis disipadores.

Los vecinos que ahora lloran sus pérdidas, aunque sin lamentar muertes como en 2018 con cinco vidas pérdidas y  otras tres en 2016, reconocen que los estragos en el río Taquiña son fruto de una larga historia que comenzó en los años 90 con el loteamiento de tierras agrarias y la dotación de tierras de Comibol a los mineros relocalizados en 1986.

Los pobladores más antiguos mencionan a los Vega, Tococari, Centellas y Rodríguez como los dirigentes que lotearon el lado norte del río Taquiña “hasta la rinconada” en complicidad con funcionarios municipales.

Sin embargo, fue entre 2005 y 2015, en las gestiones  de los alcaldes del MAS (Evaristo Peñaloza y Saúl Cruz), que las construcciones sobre rasante que invaden la franja de seguridad tomaron impulso.

En 2018, ambas exautoridades rechazaron las acusaciones, pero no se  investigó. En tanto, el actual alcalde Juan Carlos Angulo afirma que  los concejales decidieron mantener la franja de seguridad.

Demandan procesos. Los vecinos creen que las exautoridades y autoridades deben ser procesadas por incumplimiento de deberes.

PIDEN SABER QUIÉN CERRÓ EL PROMIC Y QUE SE TRABAJE  LAS 24 HORAS EN EL LECHO

REDACCIÓN CENTRAL

Ante el anuncio de crear la Autoridad Metropolitana de Cuencas, los afectados por el aluvión piden que también se investigue quién cerró el Programa de Manejo Integral de Cuencas (Promic), que hasta 2012 se encargaba de la intervención y fue reemplazado por el Servicio Departamental de Cuencas.

Por los antecedentes se conoce que en la gestión del exgobernador Edmundo Novillo (MAS) se implementó el Servicio de Cuencas. Sin embargo, en la gestión de Iván Canelas se recortó su presupuesto.

“Habrá que establecer quién hizo desaparecer el Promic, por qué motivo no hubo mantenimiento, habrá que ver qué gobernador y Asamblea han derogado esa institución”, pidió Aguilar.

En tanto, los vecinos de Tika Kkatu y Linde piden que la maquinaria trabaje las 24 horas retirando las enormes rocas que están a ambos lados del lecho, por la avenida Ecológica. Por el momento, se prioriza la limpieza el puente Chapisirca, unas tres cuadras al norte.

“Pedimos que nos den maquinaria, no víveres. Lo que ahorita se necesita son varias maquinarias, que limpien porque las piedras son bien grandes, ayer han dinamitado y ni siquiera ha salido nada, astillas han salido”, demandó otra vecina, Mariluz Sánchez.

Los vecinos temen que si vuelve a bajar la mazamorra el puente de la avenida Ecológica colapse y piden que los equipos trabajen día y noche.

TESTIMONIOS

«Hay responsabilidades de las autoridades y exautoridades. Antes el norte era tierra agraria, pero cuatro dirigentes en complicidad con exautoridades han loteado, no han respetado la franja». Alicia Aguilar. Vecina Tika Katu.

«El Alcalde ha dicho que somos asentados, es mentira. Hemos pagado impuesto, al aceptar han legalizado». “Hace cinco años no hacen mantenimiento, no habían problemas”. Nancy Ávalos. Vecina av. Ecológica.

Fuente: lostiempos.com