
La pandemia de la Covid-19 (coronavirus) sigue generando más de un dolor de cabeza al deporte. El tenis, una de las disciplinas que más adeptos tiene en el país y ha consolidado un gran público, es quizás uno de los deportes que más fuerte ha sentido el impacto.
Y es que el público al que afecta es variado: deportistas, clubes, padres de familia, entrenadores, personal adminisrativo y árbitros, que en diferentes proporciones sienten las consecuencias que dejará el coronavirus.
Impacto en el tenis
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Desde hace casi un mes en el que se dictó la cuarentena total y casi un mes y medio de la llegada de la Covid-19 al país, en el tenis, los deportistas se ven obligados a trabajar físicamente desde sus hogares y bajo la supervisión de sus entrenadores, quienes en su mayoría no cuentan con un salario fijo y solo responden a su trabajo al día a día.
“En el tenis boliviano, la mayoría de los profesores (entrenadores) no pertenecen a clubes, son pocos los que forman parte de uno donde gozan de un contrato, beneficios y demás. Contamos con muchos entrenadores que no tienen eso y se ven muy perjudicados”, relató Martín Sagárnaga, árbtitro ITF y entrenador de tenis del Club Tenis Cochabamba (CTC).
Esta preocupación fue evaluada por la Federación Boliviana de Tenis (FBT), primero elevando un censo poblacional de entrenadores.
Según Daniel Miranda, entrenador principal de la FBT, se maneja el dato de que en el país existen 200 entrenadores de tenis, de los cuales aproximadamente un 30% pertence a un club y bajo contrato salarial definido.
Un 70% son trabajadors independentes y viven de entrenar de manera individual a los tenistas..
“Los demás entrenadores son independientes, trabajan con alquileres de cancha, le dan un porcentaje de ganancia a su club. Sus costos son elevados, en ya casi un mes de paro, no están generando casi nada”, apuntó Miranda.
A ello se suma que la falta de actividad provoca que no hayan torneos i entrenamientos. Tampoco la situación está garantizada para los meses venidores, aún para clubes estables.
“En el arbitraje nos vemos perjudicados, ya que hay colegas que debían dirigir varias semanas, jugadores que contaban con ganar dinero en torneos para seguir subiendo. Quizás los papás son independientes y no pueden pagar; si tienen su empresa tal vez no está generando dinero. Algunos tal vez sí puedan pagarles”, agregó Sagárnaga.
Buscan soluciones
Para tratar de solucionar este tema, la FBT busca la forma de concientizar a todos los actores para sopesar esta situación, además que muchos de los trabajadores independientes están acumulando deudas en esta situación.
“La FBT no posee dinero como otras federaciones para tratar de salvar económicamente”, indicó Miranda.
Se estima que la normalidad en el tenis, en el mejor de los casos, será entre septiembre y octubre.
Fuente: lostiempos.com