¿Cómo reconocer la verdadera miel?

Apunta las mejores técnicas que podemos utilizar para mostrar si una miel es pura o manipulada.

Miel. (foto: Tododisca)
Fuente: Infobae

La miel es un alimento rico en propiedades, perfecto para endulzar infusiones, bebidas o para incluir en recetas de cocina. Además, es un remedio casero ideal para mezclar con limón y solucionar problemas de garganta. A pesar de esto, existe un gran dilema al saber cómo identificar qué miel es pura o químicamente modificada.

Por este motivo hay que fijarse en la etiqueta a la hora de comprar miel, pero si en este caso la diferencia no parece clara, en este artículo descubriremos los mejores trucos para saber si una miel es pura o adulterada. En este sentido llamamos miel pura al producto elaborado por las abejas sin ningún tipo de adición posterior.

Esto es lo que se cosecha tal cual de la colmena y se envasa para consumo directo. En el caso de que la miel haya pasado por un proceso de pasteurización a 63 grados, es necesario hablar de miel pasteurizada, que no tiene usos terapéuticos.



BENEFICIOS DE LA MIEL

Antes de seguir descubriendo las diferencias entre la miel pura y la procesada, veamos cuáles son los beneficios que la miel puede aportar al organismo:

– Es rica en antioxidantes

La miel oscura es mejor. Esto se debe a que concentra una mayor cantidad de elementos antioxidantes. Entre ellos se encuentran: Flavonoides, fenoles, enzimas y ácidos orgánicos similares.

Panel de abejas con miel. (foto: Alfa Editores)
Panel de abejas con miel. (foto: Alfa Editores)

Los científicos creen que la mezcla de estos elementos genera los antioxidantes en la miel, que pueden reducir el riesgo de infartos, accidentes cerebrovasculares e incluso algunos cánceres.

– Es mejor que el azúcar para los diabéticos

Existe evidencia contradictoria sobre el uso de miel para diabéticos. Si bien puede ayudar con algunos aspectos, como reducir el colesterol malo o los triglicéridos, la miel aún contiene suficiente glucosa para elevar el azúcar en la sangre.

Azúcar y miel. (foto: El Diario NY)
Azúcar y miel. (foto: El Diario NY)

A pesar de esto último, la miel sigue siendo “menos mala” que el azúcar, y su uso, en el consumo habitual, es más recomendable para los diabéticos.

– Puede reducir los triglicéridos

Los triglicéridos son nuestro enemigo interno: provienen del azúcar y la grasa que comemos (que a muchos les encanta comer), y pueden causarnos problemas que van desde riesgos cardíacos hasta la posible aparición de diabetes tipo 2, que es una afortunada excepción a la regla de los triglicéridos.

Triglicelidos. (foto: Confitería Sobrina de las Tejas)
Triglicelidos. (foto: Confitería Sobrina de las Tejas)

Algunos estudios han demostrado que consumir miel en lugar de azúcar puede reducir los niveles de triglicéridos. Los estudios optimistas muestran que esta diferencia plantea un riesgo hasta un 1119% menor de triglicéridos en quienes consumen miel como sustituto.

– Sus antioxidantes reducen la presión arterial

Este es otro efecto de los antioxidantes de la miel en la sangre. Varios estudios en ratas y humanos han demostrado que la miel reduce la presión arterial.

Toma de presión arterial. (foto: Mejor con Salud)
Toma de presión arterial. (foto: Mejor con Salud)

Sin embargo, los resultados a este respecto son bastante modestos y no se deben descuidar otras fuentes de antioxidantes, así como el ejercicio regular.

– Reduce el colesterol malo

El LDL, o colesterol “malo”, es un riesgo importante para el sistema cardíaco, por lo que la miel podría ser una defensa útil. Varios estudios han mostrado resultados significativos en este sentido, asegurando que la miel no solo reduce el colesterol malo sino que también aumenta el colesterol HDL o el colesterol bueno.

Colesterol y miel. (foto: Mejor con Salud)
Colesterol y miel. (foto: Mejor con Salud)

Previene la arteriosclerosis, un factor de riesgo de accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos.

¿Cómo saber si la miel es pura o adulterada?

En algunas ocasiones, la miel pura y adulterada puede tener el mismo aspecto. Sin embargo, en este artículo te daremos los trucos perfectos para que puedas conocer las diferencias entre las dos mieles:

– Voltea el tarro de miel

Si quieres comprobar si una miel es pura o adulterada, cuando vaya a comprarla , voltea el tarro de miel y si la burbuja que se forma es lenta, significa que es miel pura. Por lo contrario, si se mueve rápido es miel con alteraciones.

– La natural se cristaliza

Después de tenerla en la despensa, la miel se vuelve muy dura hasta el punto de cristalizar, lo que significa que la miel es pura. Si queda una consistencia almibarada, la miel es falsa o está adulterada.

– Prueba de microondas

Ponga la miel en un plato y póngala en el microondas. Si se endurece significa que la miel es de calidad. Si permanece líquida, la miel se pasteuriza.