YPFB admite que «realizó ajustes técnicos» en planta de Urea a un mes de reanudar sus operaciones

La estatal asegura que la producción del fertilizante es normal. Fuentes en el interior de la estatal aseguran que la planta se paró por problemas en una válvula de seguridad del compresor de dióxido de carbono

Fuente: El Deber

Mediante un escueto comunicado,  Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) admitió que realizó ajustes técnicos en la Planta de Urea ubicada en Bulo Bulo (Cochabamba). Esto se da a un mes de que la estatal reanudara las operaciones del complejo petroquímico y surgieran denuncias desde el interior de la compañía de varios problemas técnicos.



La última denuncia realizada por gente del interior de la empresa, que pidió la reserva de su identidad, señala que la planta paró por problema en una válvula de seguridad del compresor de dióxido de carbono, según reporte del periódico Los Tiempos de Cochabamba.

Ante esta situación, de forma escrita y breve, YPFB señaló que “la Planta de Amoniaco y Urea (PAU) se encuentra totalmente operativa y, por tanto, en pleno e ininterrumpido proceso productivo”.

Además, admitió que “entre el miércoles 29 de septiembre y el sábado 2 de octubre se realizaron ajustes técnicos, que en ningún momento paralizaron la producción. Asimismo, los despachos del productor fueron normales”.

La planta de Amoniaco y Urea es un complejo petroquímico que se construyó durante la presidencia de Evo Morales, demandó una inversión de 953 millones de dólares, entró en operaciones en 2017, no obstante, su producción siempre fue irregular.

Un informe emitido por la ANH da cuenta de que la planta registró problemas en las gestiones 2017, 2018 y 2019.

Este documento señala que solo en 2018 la planta estuvo paralizada durante 100 días. La mayoría de las veces por fallas en diferentes turbinas, rectores, turbocompresores y otros.

La planta reanudó sus operaciones el 6 de septiembre y los primeros días surgieron denuncias por fallas técnicas que después fueron rechazadas por la estatal, que invirtió más de 53 millones de dólares para volver a operar el complejo.