Presentan sistema de detección de deepfakes para rostros con mascarillas

Los últimos años nos han demostrado la poderosa herramienta audiovisual que son los deepfakes. Al tratarse de material intervenido que difícilmente puede detectarse como tal bajo una mirada cotidiana, son una herramienta peligrosa en las manos equivocadas.

Por lo mismo, también han sido desarrollados distintos modelos de detección de deepfakes, aprovechando las bondades del aprendizaje profundo y la inteligencia artificial. Sin embargo, a pesar de los buenos resultados cosechados, estos sistemas tienen en común un gran punto débil: el correcto análisis de rostros con mascarillas.



IA para detectar deepfakes en rostros cubiertos

Los sistemas de detección de imágenes intervenidas han demostrado un alto nivel de rendimiento frente a distintas muestras de deepfakes. Sin embargo, la crisis sanitaria desatada por el brote global de Covid-19 naturalizó el uso de mascarillas, que al cubrir parte importante del rostro, dificultan el análisis completo de un rostro.

Bajo el contexto actual, considerando el incremento de las probabilidades de encontrarse con una fotografía o vídeo de una persona usando un cubrebocas, un equipo de investigadores se aventuró en la búsqueda de una solución, para que estos sistemas de detección funcionen adecuadamente. Para aquello, presentaron dos nuevos enfoques para generar conjuntos de datos de entrenamiento.

En el primero, denominado “parche facial”, los modelos se entrenan con áreas cubiertas del rostro, que censuran la parte de la boca y la nariz de la cara de los deepfakes. En la otra alternativa, denominada “cultivo facial”, los modelos son entrenados con imágenes falsas, recortadas sobre la máscara facial. 

La detectada necesidad de contar con un nuevo conjunto de datos que contemple el uso de mascarillas, fue abordada mediante la combinación de imágenes generadas y fotografías reales de rostros con mascarillas.

Según comentan los investigadores en el informe de su desarrollo, se logró demostrar que el método de cultivo facial supera al parche facial. 

El equipo tras este desarrollo notificó también que, tras numerosos experimentos, lograron probar que este método se puede utilizar para determinar efectivamente caras falsas con una máscara facial en el mundo real.

La irrupción de los deepfakes, que son sinónimo de la generación y manipulación de imágenes faciales hiperrealistas, han dado pie para el surgimiento de numerosos problemas sociales y éticos, como la invasión de la privacidad, amenazas de seguridad y acciones políticas de carácter malicioso. Estas situaciones impulsaron el desarrollo de métodos de detección para deepfakes, incluso para análisis forenses.

Ahora, con esta nueva propuesta, estos mecanismos de detección y análisis podrían estar más preparados para desenvolverse con éxito en la actualidad.

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