España y Marruecos cierran su crisis diplomática por el Sáhara Occidental

Primera modificación:

Marruecos da por cerrada la crisis después de que el gobierno español calificara la propuesta de autonomía marroquí como la “más seria” para resolver el conflicto. La delegación del Polisario en España acusó por su parte a Madrid de haber «cedido al chantaje y a la política del miedo utilizada por Marruecos».  El gesto del gobierno español acerca del Sáhara tiene como principal objetivo obtener de Marruecos una gestión de los flujos migratorios.



Un giro de posición que soluciona una crisis. España dio un cambio radical al abandonar su postura de neutralidad y apoyar a Marruecos en relación al disputado territorio del Sáhara Occidental, poniendo fin a una crisis diplomática entre ambos países que se prolongaba ya durante diez meses.

Este cambio de posición se plasma en una misiva dirigida por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al rey Mohamed VI, que ha hecho pública el Gabinete Real de Marruecos. Madrid toma ahora partido por Rabat al considerar su propuesta de autonomía como «la base más seria, realista y creíble para la resolución de este diferendo» entre Rabat y los independentistas saharauis del Frente Polisario, declaró el ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ante la prensa en Barcelona. Sánchez viajará además a Marruecos en los próximos días.

Esta carta supone un cambio de la postura tradicional del Gobierno español, que hasta ahora había apostado por “una solución política, justa, duradera y mutuamente aceptable, en el marco de Naciones Unidas”, sin decantarse por la autonomía marroquí ni por la independencia saharaui

La delegación del Polisario en España acusó por su parte a Madrid de haber «cedido al chantaje y a la política del miedo utilizada por Marruecos».

Sáhara Occidental

El conflicto del Sáhara Occidental, una excolonia española considerada como un «territorio no autónomo» por la ONU, opone desde hace décadas a Marruecos con el Frente Polisario, apoyado por Argelia.

Rabat, que controla cerca de 80% de este territorio, propone un plan de autonomía bajo su soberanía. Los independentistas reclaman un referéndum de autodeterminación organizado por la ONU, previsto en el alto el fuego de 1991, que nunca se concretó.

El Sáhara Occidental es un tema clave para Marruecos en cualquier negociación.

Crisis migratoria en Ceuta

La crisis diplomática entre Marruecos y España empezó en abril de 2021, cuando Madrid permitió la llegada a la península del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, enemigo jurado de Rabat, para ser hospitalizado por el covid-19.

En mayo, miles de migrantes forzaron la entrada en Ceuta, un enclave español en el norte de Marruecos. Rabat jugaba así con tensionar la crisis a través de ese elemento migratorio

Antes de los anuncios de este viernes, las tensiones habían disminuido, sin desaparecer. La embajadora marroquí en Madrid, que fue llamada a consultas en mayo, aún no ha regresado a España.

Para varios analistas, el gesto del gobierno español acerca del Sáhara tiene como principal objetivo obtener de Marruecos una gestión de los flujos migratorios.

A cambio de la reanudación de sus relaciones diplomáticas con Israel, Marruecos obtuvo un reconocimiento de la «marroquinidad» de la antigua colonia española por parte de Estados Unidos, entonces dirigido por Donald Trump.

El giro de Pedro Sánchez podría crear fuertes tensiones dentro del Ejecutivo, formado por los socialistas y el partido de izquierda radical Podemos, favorables a la autodeterminación de los saharauis.

Con AFP 

Radio Francia Internacional