Pareja de ucranianos son refugiados el tiempo que deseen, según Migración



Fuente: El Deber
Eduardo Ruilowa

El Gobierno boliviano trata de hacer borrón y cuenta nueva sobre el conflicto que se generó a raíz de la expulsión de Mykhailo y Oksana Karpenko de Bolivia el sábado. La pareja ucraniana arribó a suelo cruceño por segunda vez este domingo y según informó la directora general de Migración, Katherine Calderón, estarían en calidad de “refugiados”.

A su llegada, fueron presentados en una breve rueda de prensa dentro del área internacional del aeropuerto Viru Viru en Santa Cruz, donde Calderón aprovechó para reiterar las disculpas del Gobierno nacional por el doloroso momento que tuvieron que pasar e indicó que pueden permanecer en el país todo el tiempo que requieran.

Asimismo, informó que son las primeras personas, desde el 24 de febrero -cuando empezó la invasión rusa en Ucrania- en llegar al país en calidad de refugiados, puesto que aquellos que arribaron antes ingresaron como turistas.

“Los ciudadanos ucranianos y de cualquier nacionalidad que requieran la protección de Bolivia, (deben saber que) nuestras fronteras están abiertas para recibirlos y brindar la protección estatal a todas las personas en vulnerabilidad”, enfatizó Calderón.
Ni bien salieron de la zona de desembarque internacional, fueron arropados por residentes ucranianos y bolivianos que orgullosos mostraron su bandera. También le dieron la bienvenida organizaciones defensoras de los derechos humanos que hicieron vigilia en el aeropuerto desde las 14:00 de ayer.

Entre aplausos y rodeados por la multitud, abrazaron a Ludmila Kundenko, residente ucraniana que vive en Bolivia desde 1976, y quien extendió la invitación de refugio a la pareja y les brindará alojamiento dentro de su hogar. Esta acción la realiza como un acto de solidaridad por sus compatriotas, puesto que no son sus familiares de sangre.

“Son hermanos por la patria, somos ucranianos. Mi familia no ha podido cruzar la frontera y no sabemos si van a poder hacerlo, esta pareja son unos sobrevivientes que están llegando y yo los invité y los recibiré en mi casa. Me siento muy emocionada de saber que los bolivianos también les están abriendo las puertas de sus hogares y podremos recibir a más refugiados”, dijo Kundenko.

Una tamborita que estuvo desde muy temprano en la terminal aérea cruceña le puso ritmo a la previa y al momento del arribo de los dos extranjeros les colocaron sombreros de saó y les obsequiaron flores como muestra de cariño por parte de los cruceños. Bailaron un par de canciones junto a Kundenko y se retiraron a descansar, ya que se encontraban muy agotados por el periplo que atravesaron en los últimos días.

“Estamos agradecidos por la bienvenida que nos han dado”, dijo el joven Mykhailo, que cargaba una enorme mochila en la espalda mientras su pareja, Oksana, lo miraba con una sonrisa en el rostro. Ambos desconocen cuánto tiempo permanecerán en el país e indicaron que ellos son unos de los pocos de su familia que lograron marcharse del país.

El vía crucis de la pareja inició cuando cruzaron la frontera de su país con Polonia; de allí se dirigieron hasta Alemania, donde se embarcaron vía aérea hasta Sudamérica haciendo una escala en Buenos Aires para finalmente llegar a Santa Cruz, ciudad en la que inicialmente fueron retenidos por 15 horas en el aeropuerto y luego devueltos hasta Argentina.