¿Favorece o perjudica a Bolivia la cita de Chile al desvío del Lauca?

Hay quienes consideran que la referencia es beneficiosa de cara a zanjar otro diferendo pendiente. Otros, en cambio, creen que es desfavorable en el caso Silala.

 

Pablo Peralta M. / La Paz



El lunes, la agente de Chile, Ximena Fuentes, sorprendió ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) al hacer referencia en sus alegatos al desvío del río Lauca, una controversia sin resolución que data de los años 60. Hay quienes consideran que la cita puede beneficiar a Bolivia de cara a solucionar otro diferendo pendiente con Santiago. Otros, en cambio, ven que la mención es desfavorable en el caso Silala, porque con ella buscan hacer ver al país como conflictivo y sin seriedad.

“Chile ha mantenido la política de evitar el tema del Lauca en todos los escenarios. Bolivia siempre ha planteado que éste es un problema que hay que tratarlo, hay que negociarlo, y Chile siempre lo rechazó. Por eso sorprende muchísimo que ellos ahora lo saquen a colación espontáneamente, sin que Bolivia lo haya mencionado siquiera”, indicó Andrés Guzmán Escobari, analista en temas de política exterior.

El lunes, Fuentes sacó a relucir el desvío del río Lauca y el cómo -a decir de esa jurista- Bolivia en 1962 rompió relaciones y acusó a Santiago de cometer un acto que amenazaba la paz en el continente. En ese contexto,  justificó que un fallo de La Haya sobre el Silala es por mucho preferible para que al menos esa disputa logre una solución pacífica.

El Lauca es un río que nace en Chile e ingresa a Bolivia y llega hasta el lago Coipasa. Las observaciones de la Cancillería nacional al proyecto de desviación se remontan hasta 1939. No obstante, fue el 14 de abril de 1962 cuando finalmente se consumó.

“En verdad era una ironía, ese sábado 14 de abril, día consagrado a la Unión de las Américas, el presidente chileno dio la orden  desde el aeropuerto Los Cerrillos, a donde había ido a esperar la llegada de Roma del cardenal monseñor Silva, que corrieran las aguas del Lauca por su cauce desviado”, escribió Valentín Abecia B. en Las relaciones internacionales en la historia de Bolivia.

El diferendo por el desvío provocó una de las mayores crisis en el relacionamiento entre Bolivia y Chile, puesto que el país rompió relaciones diplomáticas con ese Estado, las cuales siguen en esa situación hasta la fecha, salvo el interregno de 1975-1978.

Para Guzmán Escobari la referencia de Chile al desvío del Lauca es beneficiosa para Bolivia porque pone en agenda un tema que estaba olvidado.

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“Como Chile lo trae a colación, es beneficioso para nuestra posición, porque ya no es un tema olvidado que ha sido totalmente relegado, sino que el propio Chile lo reconoce. Entonces, hay que tratarlo, hay que resolverlo y en la misma manera que el Silala hay que eliminar toda artificialidad que existe en ese curso de agua”, manifestó.

Guzmán Escobari considera  que el escenario que puede abrirse a partir de este punto de inflexión es el de la negociación  directa, tratando de evitar su judicialización.

La jurista Erika J. Rivera considera que en el marco del caso Silala ante La Haya la referencia al desvío del Lauca es desfavorable, porque a través de ella Santiago busca hacer ver a Bolivia ante como un país conflictivo.

“Es desfavorable porque Chile pone como antecedentes a Bolivia como un país conflictivo, problemático y que no sabe resolver los problemas. En el ámbito jurídico se maneja mucho la resolución de conflictos que está ligada al ámbito del derecho internacional y también al ámbito diplomático”, manifestó.

En su alegato, Fuentes dijo  que entre Bolivia y Chile comparten más de 16 cursos de agua, pero -subrayó- lamentablemente la cooperación no ha sido fácil.

“Es muy difícil hablar de recursos hídricos compartidos cuando una de las partes, como sucede en el caso de Bolivia,  piensa que como Estado aguas arriba tiene derechos soberanos exclusivos sobre algunas o todas las aguas del río Silala; y como Estado aguas abajo reivindica su derecho de veto sobre los usos aguas arriba del río Lauca”, aseguró Fuentes,.

Rivera, coautora del ensayo El problema del río Lauca, indicó que tanto en el caso del Lauca como del Silala, “Chile maneja grandes proyectos de riego para su país y Bolivia no”. “Bolivia ha declarado que el agua es un derecho humano, pero ni siquiera estamos manejando proyectos serios para trabajar en las temáticas de riego”, lamentó.

1962
es e l año
en el que Bolivia rompió
relaciones diplomáticas con
Chile por el desvío del Lauca.

Como Chile lo trae a colación, es beneficioso para nuestra posición, porque ya no es un tema olvidado que ha sido totalmente relegado

Andrés Guzmán Escobari, analista

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