Celestina, la ‘Mamá Coco’, mujer guaraní de 102 años

Desde el año pasado reside en el albergue de larga estadía Raúl Otero, de Sucre.

“No tiene hijos, tampoco parientes. Es de la época del patronato”, cuenta a CORREO DEL SUR la responsable de Género y Generacional del Servicio Departamental de Desarrollo y Gestión Social (Sedeges), Elsa Ortiz.

Antes de que fuera traslada a la capital, Celestina vivía con otra adulta mayor en Monteagudo. Se ayudaban mutuamente, es su amiga de toda la vida.

“Celestina vivía con ella por más de 25 años, por el tema de que sus hijos (de la otra adulta mayor) trabajan en otros lugares y las dos solas se colaboraban en la alimentación, preparado de la comida; incluso sembraban sus propios alimentos o iban de pesca”, detalla Ortiz al indicar que su amiga la visita a menudo.

El documento de identidad de la centenaria, a quien de cariño le dicen “Mamá Coco”, revela indiscretamente que nació el 12 de junio de 1920 en Rosario del Ingre, provincia Hernando Siles. Su domicilio está señalado en San Juan del Piraí.

Pese a su longevidad, Celestina no perdió su carisma ni su picardía. En su aniversario, después de cantar el cumpleaños feliz junto a los otros adultos mayores del albergue, de soplar la velita con el número 102 y de morder la torta, salió a la pista a bailar la tradicional cueca chaqueña, su música favorita.

Del agasajo también participaron autoridades departamentales, entre ellos el gobernador de Chuquisaca, Damián Condori, que llegaron con sus respectivos regalos.

RUTINA DIARIA

Ortiz reveló que Celestina tiene la discapacidad del impedimento del habla y se comunica mediante señas. Aprendió este lenguaje desde su niñez; sin embargo, esto no es óbice para que se muestren como una persona activa.

“Se despierta, desayuna, luego tiene terapias ocupacionales que constantemente están realizando. Es muy voluntariosa, a veces va a la cocina y ayuda a pelar arvejitas o papita. Después del almuerzo, se pone a tejer o bordar a manera de ver la televisión; está así, constantemente en actividad”.

La funcionaria del Sedeges describe así la rutina de esta mujer que es, para muchos, un ejemplo.

Junto a la cumpleañera también fueron celebrados Eleuterio Copari, de 86 años y Francisco Mamani, de 92. Ellos estuvieron de cumpleaños el 26 y el 23 de mayo, respectivamente.

EL MÁS LONGEVO

Además de Celestina Flores hay 12 adultos mayores en el albergue de larga estadía Raúl Otero, dependiente de la Gobernación de Chuquisaca. Entre ellos se encuentra el más longevo de todos, don Gregorio, que en septiembre próximo cumplirá 105 años de edad.