Aviones de uso privado: las millonarias importaciones que aumentan en Bolivia

Las aeronaves son ofrecidas desde los 35 mil dólares, “en el estado y lugar donde estén”. En estos casos el bajo costo las hace atractivas no sólo para los trabajos legales, sino también para el narcotráfico.

 

 

La importación de aviones para el uso privado es millonaria y va en aumento. En cinco años el valor de las internaciones de los aviones, de peso máximo de despegue inferior o igual a 5.700 kilos, subió de 2,2 millones a 4,9 millones de dólares anuales. Es decir que se duplicó, pese a las restricciones de la pandemia.



Dependiendo del modelo, la antigüedad o su estado, estas aeronaves pueden costar desde 35.000 dólares hasta más de 500 mil. Los bajos costos de los aeroplanos los hacen perfectos para el uso ilícito.

“De forma cotidiana escuchamos que una avioneta se cayó por aquí o por allá; a veces están ligadas al tema del narcotráfico, por lo general son avionetas pequeñas. Esto no sólo pasa en Bolivia. Hay un gran comercio en toda América del Sur. Hay tantas que uno se pregunta ¿por qué hay tantas avionetas?, ¿de dónde salen?, ¿cuánto se importa?”, cuestionó el experto en seguridad Samuel Montaño.

Importaciones que aumentan

En el oriente las avionetas son parte fundamental del transporte entre Pando, Beni y Santa Cruz, e incluso el norte de La Paz o la frontera con Brasil.

En estas zonas, la conexión carretera con localidades alejadas, en medio de la Amazonia o sitios donde hay haciendas o cultivos, todavía es deficiente y se prefiere el uso de taxis aéreos como transporte.

Pero no es el único rubro que hace uso de las aeronaves en esta región. También están los fumigadores de cultivos y las operadoras de turismo. Esto hace que haya una alta demanda, en especial de naves pequeñas y que son asequibles.

Para su importación legal al país, este tipo de aeroplanos están calificados como “aviones de peso máximo de despegue inferior o igual a 5.700 kilos, excepto los diseñados específicamente para uso militar”.

Se las registra bajo la Nandina 8802201000 (nomenclatura de la CAN para individualizar y clasificar las mercancías comercializadas entre los países miembro y el mundo).

Las avionetas Cessna y otros aviones que no pesen más de 5.700 kilos son aquellos que pueden ser volados sin una habilitación y de forma privada. Ese requisito se usa para las aerolíneas.

Datos proporcionados por el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), con información del Instituto Nacional de Estadística (INE), dan cuenta de que el valor total de estas importaciones subió de 2,2 millones de dólares en 2017 a 4,9 millones el año pasado.

Es decir que en cinco años, el monto de dinero que mueve este rubro fue más que el doble. El aumento ocurrió pese a las restricciones por la pandemia que frenaron a varios sectores.

Muestra de ello es que en 2020, el valor total de lo importado fue de 2,5 millones de dólares. Tuvo una diferencia de apenas 2.000 dólares, con respecto a la cifra registrada en 2019. Aunque el valor fue el mismo, lo que bajó fue el volumen.

Es difícil saber la cantidad de aeronaves importadas a las que equivale todo este dinero, ya que la internación no se reporta en unidades, sino en volumen o kilos brutos.

Si tomamos en cuenta esta medida, se advierte que en 2017 se importaron 18.390 kilos brutos, mientras que en 2021 el peso llegó a 40.271 kilos. Se advierte un aumento considerable.

Sin embargo, en 2020, si bien el valor de la importación era el mismo, el peso total anual fue de 29.388 kilos, es decir, 6.312 kilos menos que en 2019.

Aunque el monto es elevado, es posible que corresponda a la compra de un número reducido de aeronaves de mayor costo y menor peso. También podría ser que los costos hayan subido por la pandemia.

En marzo, el diputado Ányelo Céspedes, del MAS, anunció una petición de informe sobre la importación de avionetas.

Denunció que durante 2020 hubo un incremento significativo en la internación de estas aeronaves, suceso que -según afirmó- iba a la par del aumento de los narcovuelos en el país.

Página Siete intentó contactar al asambleísta para conocer los resultados de esa solicitud. Sin embargo, debido al receso legislativo, su teléfono se encuentra apagado.

Si bien llama la atención que en 2020 las importaciones hayan continuado pese a la pandemia, en 2021 también se registró un incremento importante en el volumen y valor.

El mercado de las avionetas

“Pequeña aeronave, 45.000 dólares volando o 35.000 donde está y como está”, señala uno de los anuncios de venta que circula en las ciudades del oriente.

“68.000 dólares, con inspección de aeronavegabilidad reciente. Conseguimos certificado de exportación si el comprador lo requiere. Perú”, dice otra de las ofertas. “También vendo Cessna a 220 mil”.

Una gran parte de los anuncios se hacen desde Perú. En otros también se ofrecen galones de combustible.

Aunque la oferta es amplia, no es tan común encontrarse con este tipo de avisos en cualquier red social. Por lo general se encuentran en páginas especializadas que circulan en ámbitos relacionados a la aviación.

“Hay un comercio de avionetas en México, se compran esas pequeñas aeronaves en distintas categorías. Las más famosa son las avionetas Cessna, de fabricación americana. De segunda o tercera mano, pasan a México con un valor depreciado. Hay avionetas que usted puede conseguir desde 50.000 dólares hasta algo más de 500 mil”, explicó Montaño.

Pero no sólo se las adquiere por el intermediario mexicano o peruano. De forma directa muchos acceden a una especie de clasificados especializados, en los que se puede encontrar las avionetas Cessna que están a la venta en Estados Unidos.

Una Cessna 206, el tipo más común en Bolivia, puede costar entre 60.000 y 80.000 dólares. Pero este monto sube con los gastos de traslado (el vuelo y el piloto), importación, homologación, matrícula y otros.

$!Cuatro avionetas decomisadaspor la Aduanaboliviana el 8 de julio.

Restricción por antigüedad

El 6 de octubre de 2021, el Gobierno promulgó el Decreto Supremo (DS) 459, que prohíbe la importación de aeronaves que tengan más de 25 años de antigüedad.

“En el marco del artículo 85 de la Ley N° 1990, de 28 de julio de 1999, General de Aduanas, se prohíbe la importación de aeronaves con una antigüedad mayor 25 años, bajo cualquier régimen aduanero o destino aduanero especial. Esta prohibición no alcanza a las aeronaves que ingresan en tránsito o sobrevuelan el territorio nacional, al no estar sujetas a regímenes aduaneros”, señala el Artículo 4 del decreto supremo.

La norma ya había sido tratada en 2018, pero entonces no se logró su aprobación porque fue rechazada. En 2021 tampoco hubo mayor aceptación de los sectores involucrados.

La Asociación Nacional de Pilotos Aviadores de Bolivia, Asociación de Pilotos Civiles de Santa Cruz y Beni, la Asociación Nacional de Empresas de Fumigación Aérea y las Escuelas de Aviación emitieron un carta abierta al presidente Luis Arce.

En el documento explican que la norma afecta todas las personas cuyo trabajo está vinculado a las operaciones aéreas como: la lucha contra incendios forestales, emergencias y vuelos sanitarios, rescate y salvamento, escuelas de formación de pilotos, vuelos de observación y patrullaje, trabajos agrícolas, taxis aéreos y otras actividades similares que son muy comunes en el oriente boliviano.

Estos sectores manifestaron que la adquisición de avionetas nuevas implica precios muy altos que elevarían los costos de las operaciones. Además, advirtieron que el parque aeronáutico se reduciría drásticamente.

¿Qué pasa con el combustible?

Desde 2015, la venta de combustible por avionetas es controlado por la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), por medio de la tarjeta Aero B-sisa. Con esto se busca cortar el abastecimiento a aeronaves con matrículas clonadas y que se dedican al tráfico de drogas.

Desde entonces el volumen comercializado en el mercado interno disminuyó en los registros legales. En contrapeso el hallazgo de combustible de contrabando se hace más frecuente en los operativos que se organizan contra el narcotráfico.

Datos del INE muestran que en 2017 se comercializaron 38.665 barriles de gasolina de aviación. En 2018 la cifra subió a 41.260 barriles y en 2019, bajó a 39.430 barriles. Durante 2020, el año más duro de la pandemia, la venta en el mercado interno bajó a 33.531 barriles. En 2021, la cifra fue de 39.796 barriles.

En el caso del jet fuel, el volumen comercializado bajó de 1,4 millones de barriles en 2017 a 894.746 barriles, en 2021.

En febrero pasado, la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (Felcn) confiscó un tanque cisterna con 10.000 litros de gasolina de aviación. Esta cantidad de combustible puede abastecer a 50 avionetas tipo Cessna. El vehículo pertenecía a un distribuidor autorizado, pero estaba en una zona de Santa Cruz para la que no tenía permiso de abastecimiento.

Luego de la incautación se procedió a la suspensión de los registros de 10 empresas y sucursales por casos similares.

“Ya casi a diario escuchamos que una avioneta se cayó por aquí o por allá y vemos que además están ligadas al tema del narcotráfico”.

Las avionetas secuestradas

Datos del Ministerio de Gobierno muestran que en el primer semestre del año las fuerzas antidroga secuestraron 83 avionetas y tres helicópteros. Esta cifra no incluye las dos naves involucradas en los dos casos reportados en julio (la que se estrelló en Santa Cruz y la que desapareció con José Dorado).

En marzo se produjo uno de los operativos de mayor polémica. Sólo en el aeródromo de La Cruceña se secuestraron 66 avionetas, muchas de ellas tenían las matrículas clonadas.

El viernes, la Felcn procedió a secuestrar una avioneta con 227 kilos de cocaína, en el municipio San Lorenzo, del Beni. Se halló una pista clandestina y 60 litros de combustible.

El viceministro de Sustancias Controladas, Jaime Mamani, aseguró que Bolivia se convirtió en un “puente aéreo” para el narcotráfico.

109 pistas legales y 300 clandestinas

En Bolivia hay 109 aeródromos privados que cuentan con la certificación de la Dirección General de Aeronáutica Civil, pero en 27 casos éstas ya caducaron. De las 109 pistas legalmente establecidas, nueve se encuentran en Beni, dos en Potosí y dos en Tarija. Las restantes 96 están ubicadas en Santa Cruz.

El 14 de abril, el ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, confirmó la identificación de 300 pistas clandestinas usadas con fines ilícitos. Es decir, que por cada pista legal hay otras tres ilegales en distintos puntos.

Explicó que, en 2021, se destruyeron 46 de estos aeródromos clandestinos usados para el transporte de droga. Dijo que el 84% de ellos estaban en los departamentos de Santa Cruz y Beni. Para 2022, Del Castillo se comprometió a eliminar el doble de esas infraestructuras.

Vínculos de las avionetas con el narcotráfico en el país

Los bajos costos de las aeronaves, ya sea por su antigüedad, su tipo o estado, no sólo las hacen atractivas para los rubros de taxi aéreo, agricultura u otros negocios legales, sino, también para el narcotráfico.

El uso de una avioneta baja los costos del traslado de la droga de un punto a otro. Y al ser tan bajos los costos, si una de éstas es interceptada la pérdida es menor a las ganancias que brindó.

“La cantidad de avionetas está creciendo en el país sin un control efectivo. Cuando se quiera poner freno ya será muy tarde”, finalizó el experto Samuel Montaño.

El Informe de la Unodc sobre la destrucción de drogas ilegales incautadas en Bolivia, entre enero y julio de 2020, advirtió que el tráfico aéreo de drogas en el país era frecuente. Explicó que la zona norte de Bolivia (norte de La Paz y Beni) es un sector utilizado para el transporte de cocaína como puente aéreo de la ruta entre Perú, Bolivia y Brasil.

En este último país, en esos siete meses, hubo varios incidentes con incendios de aeronaves o incautación de drogas que tenían como posible origen a Bolivia.

Pero, aunque se habla de un incremento en la frecuencia en los últimos años, el tema es antiguo.

En 2015, una investigación policial que realizó Perú, sobre el puente aéreo del narcotráfico entre su Amazonia y Bolivia, condujo la atención a la importación de avionetas. Se identificó a un ciudadano boliviano-americano que se dedicaba a esta actividad de forma frecuente.

Un reportaje de IDL Reporteros y la Revista Caretas, del vecino país, rastreó 33 de las avionetas importadas por este ciudadano, varias de ellas estaban vinculadas a hechos ilícitos.

En 2019, un reporte de la Felcn reveló que cada día, 30 avionetas cargadas con hasta 500 kilos de cocaína (cada una) salían desde diferentes pistas clandestinas de Beni. El destino eran países vecinos como Brasil y Paraguay. Desde entonces el número de estos “narcovuelos” va en aumento.

 

$!El aeródromo de La Cruceña, en Santa Cruz.