El presidente Luis Arce afirmó este jueves que su gobierno y el pueblo boliviano «no van a permitir intentonas golpistas» en el país, en alusión a protestas anunciadas contra la postergación del Censo.

«El pueblo boliviano y el gobierno nacional no van a permitir nuevamente ese tipo de acciones, no van a permitir intentonas golpistas», arengó el mandatario en San Julián, Santa Cruz.

Arce puso la piedra fundamental de la Planta de Transformación de Subproductos de Soya en ese municipio cruceño.

Arce se refirió al movimiento cívico cruceño y a dirigentes políticos que rechazan el Censo de Población y Vivienda de 2024.

Y recordó que “los mismos actores” organizaron y lideraron las movilizaciones en los conflictos poselectorales de 2019, que derivaron en la renuncia del entonces presidente Evo Morales.

“La misma estructura golpista de 2019, que atentaron y asesinaron en 2019, hoy está volviendo a rearmarse y queriendo desestabilizar al Gobierno nacional”, denunció Arce.

“El Gobierno y el pueblo boliviano vamos a estar juntos para decirles no a todas esas intentonas”, dijo.

El viernes 30 de septiembre, un cabildo en Santa Cruz conminó al Gobierno definir fecha de un Censo en 2023, como decidió el Comité Interinstitucional de Santa Cruz.

Otorgó 21 días para una respuesta favorable, antes de consumar un paro indefinido en el departamento a partir del 22 de octubre.

Dicha organización está conformada por el Comité pro Santa Cruz, la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM) y la Gobernación de Santa Cruz.

Oficialistas advirtieron que esa medida fue asumida en desmedro de los trabajadores que generan sus recursos diariamente y otros sectores productivos.

Aseguraron que, “por día de paro se pierden $us 36 millones” en Santa Cruz.

“Tenemos la obligación de defender a los trabajadores que ganan al día, quieren atentar contra la economía (…). El pueblo boliviano quiere trabajar, sabe trabajar, vive de su trabajo. Nosotros sí trabajamos, sí entregamos obras”, dijo Arce.

Las voces de “un nuevo intento de golpe de Estado” se hicieron más frecuentes en el oficialismo porque comparan las movilizaciones por el Censo con las que se originaron luego de las elecciones generales del 20 de octubre de 2019.

En esas justas el expresidente y candidato del Movimiento Al Socialismo (MAS) Evo Morales, superó en votos a su contendor, Carlos Mesa, pero varios sectores denunciaron un supuesto “fraude electoral” y se movilizaron por la anulación de ese proceso.

Incluso, las oficinas de cinco tribunales electorales departamentales fueron quemadas. Las protestas cobraron fuerza con la declaración de un motín policial y la sugerencia militar para que Morales dimita a su cargo.

Los movilizados vieron su objetivo cumplido el 10 de noviembre de ese año, cuando desde el Trópico de Cochabamba, Morales leyó su carta de renuncia, con el objetivo de “pacificar el país”.

Dos días después, la entonces senadora Jeanine Áñez se proclamó, primero, titular del Senado y, luego, presidenta del Estado, con el argumento de “vacío de poder”.

Para entonces, Morales y Álvaro García se habían refugiado en México.