Fiscalía imputa a ciudadano pakistaní por la venta de 41 ‘ambulancias fantasmas’

Umar Siyab ya dio su versión vía virtual a la Fiscalía. Se espera que se active el sello rojo de Interpol y la cooperación de la justicia chilena para que el ciudadano pakistaní sea investigado por el negocio de ‘motorizados grises’ en Bolivia

Ivan Alejandro Paredes

En el negocio de Umar Siyab, en Iquique, existen diferentes modelos de vehículos en venta

 



Fuente: El Deber

La Fiscalía de Potosí imputó al ciudadano pakistaní-chileno Umar Siyab por la venta de 41 “ambulancias fantasmas” a la Gobernación de Potosí. El extranjero se encuentra fuera del país y para lograr su captura el Ministerio Público deberá buscar los mecanismos jurídicos en Chile, lugar donde radica Siyab, y solicitar el sello rojo a Interpol. Según la investigación, el pakistaní vendió los motorizados a un intermediario de la Gobernación potosina en Iquique.

La defensa legal del extranjero señaló que la Fiscalía deberá presentar los descargos necesarios para involucrar a Umar Siyab por los presuntos hechos irregulares que se cometieron cuando se realizó la venta de las 41 ambulancias. Según la imputación, son dos los abogados que defienden al ciudadano pakistaní.

Umar Siyab es investigado en el proceso por legitimación de ganancias ilícitas por la venta de ambulancias a la Gobernación de Potosí. En abril de este año, EL DEBER comprobó que el pakistaní domina el negocio de venta de vehículos en Iquique. En su negocio se ve a la mayoría de los automóviles llenos de arena mostrando una imagen como si fueran viejos. Pero no, son de última generación y algunos de alta gama.

Siyab ofrece los vehículos como si fueran motorizados cero kilómetro, pero algunas denuncias dicen que son autos con recorrido. El pakistaní no habla mucho, es serio. Da la bienvenida y solo invita a mirar los coches. De frente está la “playa” de autos. Frente a frente. Sucios, de toda marca, pero su mayoría son Toyota. Al fondo están los lujosos. Sus ayudantes, que son bolivianos, cuentan que son vehículos acondicionados, lo que aumenta el valor.

Negocio gris

En esta investigación se menciona a la empresa Estefals Logistics como la que negoció la venta de las 41 ambulancias a la Gobernación de Potosí. La indagación arroja que esta compañía, con nula experiencia en el rubro automotriz, gestionó con la empresa de Umar Siyab para la adquisición de los motorizados. Es más, Siyab vendió otros 37 vehículos de los 87 que importó Estefals Logistics.

La Fiscalía involucra a Muhammad Kashif Ilyas, también ciudadano pakistaní, como el nexo de Siyab en territorio boliviano. Este extranjero es quien negoció con diferentes personas la internación de motorizados a Bolivia sin el respectivo pago tributario.

Umar Siyab es el dueño de President Line Chile y es una de las tantas empresas con dueños pakistaníes que se asentaron en la ciudad chilena. Funcionan legalmente en el vecino país, pero lo ilegal lo hacen directamente o con terceros al introducir los motorizados a Bolivia. En la investigación, el ciudadano pakistaní montó otras dos empresas nuevas para hacer negocios con la Gobernación de Potosí.

En su negocio en Iquique, Siyab pregunta por qué vehículo se decidió. Se le muestra el código y él explica las características. Da el precio ($us 40.000) y dice que se puede hablar de alguna rebaja. Además, ratifica que la modalidad de factura subvaluada sigue usándose para la venta de sus motorizados. Pero también sugiere que el trámite lo puede realizar una empresa terciarizada.

La subvaluación de una factura consiste en que el vendedor de un motorizado hace un convenio con el comprador para colocar en la factura una cantidad muy inferior al valor de la transacción real, con el propósito de pagar menos impuestos en la Aduana de Bolivia. Esta operación también afecta a Chile porque deja de percibir impuestos como el IVA.

En Iquique se identifican dos formas de consolidar la subvaluación de una factura: la primera es de manera directa con la importadora que vende el automóvil, cuando ésta accede a dar una factura fraudulenta. Y la segunda es que otra empresa de trámites se encarga de hacer el documento subvaluado.

Fuente: El Deber