El régimen de Maduro ‘no quiere tener testigos que puedan constatar el fraude electoral’

La autoridad electoral de Venezuela ratificó este miércoles la decisión de retirar la invitación a la Unión Europea como observadores en los comicios presidenciales del 28 de julio, tras calificar de «hostil» el pedido del bloque de reconsiderar la medida. Jordi Cañas, eurodiputado español y vicepresidente de la Asamblea Parlamentaria Eurolatinoamericana, dice que el Gobierno de Nicolás Maduro necesita evitar testigo de posibles trampas para ganar.

Jordi Cañas, eurodiputado español y vicepresidente de la Asamblea Parlamentaria Eurolatinoamericana.
Jordi Cañas, eurodiputado español y vicepresidente de la Asamblea Parlamentaria Eurolatinoamericana. © Wikipedia

A dos meses de las elecciones presidenciales del 28 de julio, la autoridad electoral de Venezuela anunció este martes que retira su invitación a la Unión Europea (UE) para observar los comicios, después de que el bloque ratificara sanciones contra funcionarios del gobierno de Nicolás Maduro.

«Venezuela revoca y deja sin efecto la invitación que envió a la Unión Europea», anunció el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Elvis Amoroso, al leer ante la prensa un comunicado en el que pidió un «levantamiento total» de sanciones y «el cese de la posición hostil» del bloque.



“Es un mala noticia y evidencia, primero, el control del régimen, y después que el régimen tiene miedo a que haya una observación”, reaccionó ante RFI Jordi Cañas, eurodiputado español y vicepresidente de la Asamblea Parlamentaria Eurolatinoamericana. “Parece evidenciar que si no hay trampa, no hay fraude, hay una alta probabilidad de que gane la oposición”, añade.

“Lo que el régimen quiere es no tener testigos que puedan constatar el fraude electoral que está dispuesto a llevar a cabo para no perder estas elecciones. Es un ejemplo de la debilidad del régimen y es un ejemplo también del fracaso de las conversaciones de Barbados. El régimen consiguió sus objetivos, y ha ido violando cada uno de los acuerdos que ahí se adoptaron. Por lo tanto, es una noticia preocupante”, recalca.

“El Alto Representante ha pedido la reconsideración. Esperamos que así se produzca, pero de no ser así, es evidente que de no poder haber una misión de observación electoral en las elecciones, no se podrían reconocer los resultados como válidos”, concluye Cañas.

Nicolás Maduro buscará un tercer mandato que lo proyectaría a 18 años en el poder. Su mayor adversario es Edmundo González Urrutia, designado por la principal alianza opositora en representación de la líder inhabilitada María Corina Machado.