Colombia irá a balotaje entre un candidato de derecha y otro de izquierda


El 21 de junio se medirá otra vez Abelardo de la Espriella con Iván Cepeda, para definir quien será presidente de Colombia.

Los candidatos Iván Cepeda (izq.) y Abelardo de la Espriella. / Foto: AFP

eju.tv / Fuente: AFP, vía Unitel

El abogado de derecha Abelardo de la Espriella disputará la presidencia de Colombia en un balotaje con el candidato de la izquierda oficialista Iván Cepeda, luego de una ajustada primera vuelta este domingo.



Con el 99% de los votos contabilizados, el excéntrico millonario, un admirador de Donald Trump, sorprendió al imponerse con 43,77% de los votos. Propone mano dura contra el crimen, megacárceles y bombardeos, en medio de la peor ola de violencia que ha vivido el país en la última década.

El 21 de junio se medirá nuevamente con el senador Cepeda, aliado del mandatario Gustavo Petro, el primer izquierdista en gobernar el país, que no podía optar por la reelección. Pese a que lideraba la mayoría de las encuestas, Cepeda quedó en segundo lugar, con el 40,9% de los votos.

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«Estamos en los puntos radicales, que Dios nos ampare», dijo Gloria Terranova, trabajadora de una finca cafetera de 59 años.

La candidata de la derecha tradicional Paloma Valencia quedó en un lejano tercer lugar, con el 6,9%. La senadora apadrinada por el expresidente derechista Álvaro Uribe anunció su apoyo a De la Espriella para el balotaje, un respaldo clave en su objetivo de derrotar a Cepeda.

De su lado, la izquierda intentará sumar en el centro y entre el electorado de las clases bajas, donde es muy popular gracias a los programas sociales que promovió Petro.

«Derrotar» a Cepeda

De la Espriella votó en la mañana en Barranquilla, la ciudad caribeña que considera su casa, rodeado de escoltas con escudos antibalas.

«Vamos a cambiar la historia de Colombia para siempre», celebró luego de conocer los resultados el abogado, que ha defendido a múltiples personalidades como narcotraficantes y estrellas de fútbol.

De la Espriella apuesta por reducir en un 40% el tamaño del Estado para hacer frente a la crisis fiscal, y promover la inversión privada.

También se compromete a eliminar el tribunal surgido del acuerdo de paz y medidas radicales como la muerte o la cárcel «10 pisos bajo tierra» para mafiosos.

La campaña transcurrió en medio de un clima de polarización y miedo, con mortíferos atentados de guerrillas, el asesinato de un aspirante presidencial en 2025 y negativas de los principales candidatos a participar en debates.

Cepeda y De la Espriella no han discutido sus ideas frente a frente pese a múltiples invitaciones de universidades y medios de comunicación.

Los seguidores del abogado simpatizan con el saludo militar y referencias al patriotismo. El domingo muchos votaron con la camiseta de la selección de fútbol.

«Veo en él un hombre decidido, de carácter (…) La seguridad es lo que necesitamos ahora mismo”, dijo a la AFP Kelly Mayorga, una vendedora de flores de 43 años.

En un evento solitario en Bogotá, Paloma Valencia dio el primer paso para la creación de un bloque anti izquierda al expresar su apoyo a De la Espriella.

«Seguiré en esta batalla para derrotar a Iván Cepeda», dijo.

«Sinsabor»

El resultado del domingo marca un golpe para Cepeda, de 63 años, que aspiraba a ganar en primera vuelta consiguiendo más de la mitad de los votos.

Es «un resultado sorprendente, un resultado inesperado, las encuestas sugerían que iba a ser al revés», dijo Felipe Botero, director de Ciencias Políticas y Estudios Globales de la Universidad de Los Andes.

«De la Espriella pone en aprietos a Cepeda porque él estaba haciendo cuentas de que iba a pasar de puntero», añadió.

Hijo de un político comunista asesinado por agentes estatales y paramilitares, el senador izquierdista sufragó en un barrio popular de Bogotá en el que se crió antes de exiliarse en Checoslovaquia, Bulgaria y Cuba debido a la persecución contra su padre.

«Celebraremos el segundo gobierno progresista en Colombia», sostuvo temprano Cepeda, un filósofo y defensor de derechos humanos que suele estar rodeado de indígenas, campesinos y ambientalistas.

En su sede de campaña en Bogotá el ambiente era de desánimo.

«Sí es un sinsabor», dijo Andrés Alba, trabajador de 42 años en una cafetería de Bogotá.

Con una campaña sobria, Cepeda fue respaldado directamente por Petro. El mandatario, un exguerrillero que firmó la paz en 1990, fue el gran protagonista de la campaña luego de un gobierno disruptivo en el que se enfrentó al Congreso, las cortes, la fiscalía y el banco central.

Cepeda propone continuar con sus políticas y apostar por los “excluidos” en uno de los países más desiguales del mundo.

La oposición le critica ser uno de los arquitectos de la “Paz Total”, la política con la que Petro intentó sin éxito negociar con las organizaciones que siguieron en armas tras el acuerdo con las FARC.