La Asamblea de la Paceñidad se reunió el miércoles y acordó realizar gestiones para abrir un corredor humanitario, además de mediar en un acercamiento entre los sectores en conflicto.
eju.tv /Video:Bolivia Tv
El bloqueo llega a su día 29 y provoca una situación insostenible en las ciudades de La Paz y El Alto, las más golpeadas por esta extrema medida de presión que exige la renuncia del presidente Rodrigo Paz. El concejal paceño Fabián Yacsik afirmó que dos millones de habitantes no pueden ser rehenes de quienes se movilizan por una demanda estrictamente política.
“Esto (el bloqueo) tiene que levantarse hoy; no es cuestión de seguir esperando, son más de 25 días que nos tienen en calidad de rehenes. Esto no puede volver a suceder. No puede ser que dos millones de habitantes de El Alto y La Paz seamos rehenes de un conflicto nacional”, afirmó el concejal sobre los efectos de la medida en la ciudadanía.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
El bloqueo aísla a ambas ciudades del resto de Bolivia y, con ello, cierra sus vías de aprovisionamiento de alimentos, combustible e insumos médicos. De hecho, la población sufre una severa escasez de alimentos y realiza largas filas para conseguir pollo, mientras los choferes permanecen con sus vehículos en los surtidores durante días a la espera de la venta de gasolina.
Ante este panorama, diferentes actores políticos y de la sociedad civil exigen al Gobierno aplicar el estado de excepción, sobre todo después de que fuera abrogada la Ley 1341, la cual regulaba y ponía límites a la medida constitucional en Bolivia.
Yacsik ratificó que ninguna demanda puede justificar el daño que se está provocando a la población de las ciudades de La Paz y El Alto.
“Ya está de buen tamaño esto. Para quienes se movilizan, independientemente de sus demandas —que no son sociales, pues está claro que hay una demanda política de compleja resolución—, esto no puede ser ningún pretexto para ejercer violencia”, aseguró.
Precisamente, la Asamblea de la Paceñidad se reunió el miércoles y acordó realizar gestiones para abrir un corredor humanitario, además de mediar en un acercamiento entre los sectores en conflicto.