Menciona que solo en esta jornada se generó pérdidas por Bs 55,2 millones debido a los 18 frentes de bloqueo activos hacia el occidente, oriente y sur del país. Entre los sectores más golpeados están: el transporte y la logística, agroindustria y la manufactura.

Cochabamba atraviesa un escenario crítico de aislamiento logístico, afectación económica y riesgo patrimonial debido a la escalada de conflictos y bloqueos registrados en las principales rutas del departamento, según un reporte de la Unidad de Análisis Económico (UAE) de la Federación de Entidades Empresariales Privadas de Cochabamba (FEPC).
«Los bloqueos restringen la libre transitabilidad, paralizan el flujo regular de carga, limitan el abastecimiento de bienes esenciales y comprometen la continuidad operativa de empresas, productores, transportistas, comercios, industrias y servicios. A esta afectación se suman hechos de violencia, acciones coercitivas, daños materiales y actividades vandálicas asociadas a determinados puntos de conflicto, que elevan el riesgo sobre la propiedad privada, las unidades de transporte, la mercancía movilizada, la infraestructura productiva, los activos empresariales y la seguridad de las operaciones económicas», señala la evaluación hecha.
El informe advierte que la conflictividad vial se convirtió en un «factor estructural de deterioro económico», luego de contabilizar 389 conflictos sociales, 24 días de bloqueo y 18 frentes activos hasta este miércoles 20 de mayo, con una afectación económica acumulada de Bs 1.059,8 millones.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
La FEPC señala que Cochabamba cumple un rol estratégico como eje de conexión entre el occidente, el oriente y el sur del país, por lo que la interrupción de carreteras tiene efectos directos sobre el abastecimiento, el transporte de carga, la agroindustria, el comercio y la industria nacional.
Según datos técnicos incorporados en el reporte, alrededor de 141.380 vehículos circulan diariamente por los corredores que atraviesan Cochabamba y conectan distintas regiones del país. Cada jornada de bloqueo compromete el traslado de alimentos, combustibles, medicamentos, materias primas y mercancías, además de afectar la movilidad laboral y el funcionamiento de los servicios.
El documento sostiene que la afectación ya no se limita únicamente a la interrupción vial, sino que también alcanza a la propiedad privada, las inversiones y la seguridad jurídica, debido a hechos de violencia, daños materiales y actos vandálicos registrados en algunos puntos de conflicto. «La pérdida económica se extiende a mercadería deteriorada, incumplimiento de contratos, paralización de operaciones, mayores costos financieros y debilitamiento de las condiciones mínimas para producir e invertir», advierte el reporte.
Por ejemplo, menciona que solo en esta jornada se generó pérdidas por Bs 55,2 millones debido a los 18 frentes de bloqueo activos hacia el occidente, oriente y sur del departamento. Entre los sectores más golpeados se encuentran el transporte y la logística, la agroindustria y la manufactura. El informe indica que las rutas alternas, los tiempos de espera, el incremento del consumo de combustible y el desgaste mecánico están elevando significativamente los costos operativos y reduciendo la rentabilidad de las actividades productivas.
Asimismo, la FEPC alertó sobre el deterioro progresivo de la infraestructura vial, debido a la presión ejercida sobre caminos secundarios y vecinales que no cuentan con capacidad técnica suficiente para soportar el flujo desviado de carga pesada.