Según una investigación realizada por fiscales de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), tras la muerte del piloto cruceño, la red narco demoró diez días en concretar el envío que terminó con ocho detenciones y una nave incautada.
Fuente: Red Uno
Ximena Rodriguez
La justicia argentina confirmó que el piloto de rally boliviano José Pedro Rojas Velasco, alias ‘Pepa’, era el responsable de coordinar el envío de 442 kilos de cocaína interceptados recientemente en el norte de Santa Fe. A pesar de haber sido ejecutado por un sicario colombiano en Santa Cruz de la Sierra minutos antes de una carrera en abril, su estructura logística continuó la operación que terminó desarticulada por la Policía Federal Argentina, de acuerdo a las autoridades del vecino país.
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Según los informes de inteligencia argentina, Rojas Velasco era considerado un alfil estratégico dentro de la organización criminal liderada por el uruguayo Sebastián Marset. Las investigaciones de la DEA y la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar) señalan que ‘Pepa’ no solo era un reconocido corredor de la categoría SXS Racing, sino un engranaje clave que perfilaba para asumir el mando del cartel tras la captura de Marset.
Nexos con el cartel de Marset y logística avanzada
La caída del cargamento en el establecimiento rural ‘Don Julio’ reveló una sofisticada red de tráfico aéreo que conectaba el eje productor de Cochabamba y Santa Cruz con pistas clandestinas en territorio argentino, según las autoridades. La organización utilizaba tecnología de punta como antenas Starlink para asegurar comunicaciones en áreas rurales críticas y contaba con una flota de camiones y camionetas 4×4 para el apoyo terrestre.
El operativo de captura incluyó el uso de helicópteros de asalto y la detonación de explosivos en la pista para impedir el despegue de la aeronave Cessna 210. Entre los ocho detenidos se encuentran dos pilotos bolivianos, quienes habrían tomado la posta tras el retraso operativo causado por el asesinato de Rojas Velasco y las intensas lluvias que afectaron la región.
Rutas aéreas y lavado de activos
Las autoridades argentinas sospechan que este grupo realizaba entre dos y tres envíos mensuales, consolidando una ruta estable entre el oriente boliviano y la Hidrovía del Paraná. El destino final de la cocaína de alta pureza sería el mercado europeo, utilizando las terminales portuarias privadas de la zona de Rosario para el contrabando en buques de gran calado.
La investigación también ha expuesto maniobras de lavado de dinero que vinculan a empresarios argentinos con la compra de teatros y productoras de eventos mediante testaferros. Mientras en Bolivia la fuerza especializada analiza los restos de la organización de Rojas Velasco, en Argentina se busca intensamente a otros prófugos vinculados a esta red.
Con información de La Nación.
