La falta de acciones concretas y la impunidad perpetúan una situación que vulnera los derechos fundamentales de cientos de adolescentes en Potosí, quienes se ven forzados a trabajar en condiciones extremas para sobrevivir.
eju.tv / Video: Radio Fides
La profundización de la crisis económica, la inestabilidad política y social en Bolivia deja sin alternativas a los jóvenes, quienes ante la falta de empleos estables se ven obligados a optar por el trabajo minero como la única vía para generar ingresos para sus familias, advirtió Lucy Rivero, miembro de la pastoral social Cáritas Potosí. La representante denunció que la situación se agrava por la ausencia de políticas públicas efectivas para proteger a la niñez y adolescencia trabajadora.
“Es una crisis económica que cada vez más se va profundizando y esta situación social y política del país ahonda más en eso. Muchos de los adolescentes, al ver que no hay otras alternativas de empleo, obviamente van a trabajar en las minas como única alternativa para generar ingresos económicos”, señaló Rivero, al describir la realidad que enfrentan cientos de jóvenes en Potosí.

La investigadora destacó que el jornal que se puede ganar en la mina no se compara con ninguna de las actividades laborales que se realizan en otros trabajos, como meseros, ayudantes de cocina u otras ocupaciones en las que suelen insertarse los adolescentes. Sin embargo, advirtió que el trabajo minero implica condiciones extremas y riesgos para su salud e integridad.
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Consultada sobre las acciones del Gobierno nacional para evitar que los adolescentes trabajen en minas y accedan a empleos seguros y acordes a su edad, Rivero enfatizó que todavía no tuvieron tiempo de coordinar proyectos.
“No hemos tenido el tiempo para coordinar, sin embargo, con los otros gobiernos todo se ha quedado escrito en el papel como siempre. No se ha hecho ninguna acción, pero sí se estigmatiza a la niñez y adolescencia trabajadora, que es una población que no es atendida”, denunció.
Cabe recordar que las personas que contratan a menores de edad para la actividad minera cometen un delito, ya que esta actividad es considerada una de las peores formas de explotación infantil. Está prohibido por instancias nacionales e internacionales que niños y adolescentes trabajen en minas; sin embargo, en Potosí, quienes los contratan no sufren sanción alguna.
En una anterior entrevista, la delegada departamental de la Defensoría del Pueblo en Potosí, Jackeline Alarcón, señaló que corresponde encarar procesos contra quienes contratan menores, pero lamentablemente no existen casos hasta el momento.
Alarcón indicó que es responsabilidad de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia realizar controles para evitar que los menores trabajen en interior mina, así como efectuar las denuncias por violación de derechos. Sin embargo, la falta de acciones concretas y la impunidad perpetúan una situación que vulnera los derechos fundamentales de cientos de adolescentes en Potosí, quienes se ven forzados a trabajar en condiciones extremas para sobrevivir.