La administración del presidente Rodrigo Paz retomó la relación con Washington y se estrechó la cooperación contra el narcotráfico

Después de al menos 18 años, Bolivia y Estados Unidos firmaron un acuerdo bilateral de apoyo de hasta $us 20 millones para fortalecer la cooperación técnica, la capacitación y el equipamiento especializado en la lucha contra el narcotráfico y el combate al crimen transnacional.
El canciller Fernando Aramayo y la encargada de negocios estadounidense, Debra Hevia, rubricaron la denominada Carta de Acuerdo para fortalecer la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico y la delincuencia organizada transnacional.
“Este instrumento permitirá canalizar hasta $us 20 millones en cooperación técnica, capacitación y equipamiento especializado para fortalecer las capacidades de las instituciones bolivianas encargadas de la seguridad pública, la investigación criminal y el combate al crimen organizado”, establece un post en Facebook de la Cancillería boliviana sobre el acuerdo.
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Es la primera vez desde 2008 que se concreta un apoyo económico de Washington para la lucha contra el narcotráfico. El gobierno del expresidente Evo Morales rompió ese año relaciones con el país del norte y expulsó al entonces embajador Philip Goldberg y a la agencia DEA.
Una vez que llegó al poder el presidente Rodrigo Paz, se dio un giro en la política exterior nacional y se retomó la relación con el gobierno de Donald Trump. Ambos Estados acordaron restablecer la relación diplomática a nivel de embajadores.
“Bolivia reafirma su compromiso con una cooperación internacional basada en la responsabilidad compartida, el respeto mutuo y la acción coordinada frente a los desafíos comunes de seguridad”, se añade en el post de la Cancillería.
Hevia dejará próximamente la legación diplomática y en su lugar asumirá Erik Martini, quien cuenta con una amplia experiencia internacional en legaciones diplomáticas y cargos vinculados directamente a la seguridad, la lucha antiterrorista y el control de armas.