En una larga entrevista, el dirigente cobista defendió el bloqueo y eludió dar una posible salida al conflicto

A 41 días de un severo bloqueo de carreteras que golpea a gran parte de la población, el principal dirigente de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, reapareció públicamente y evitó referirse a un posible diálogo con el Ejecutivo, por el contrario, ratificó la extrema medida de presión que exige la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
“Como dirigentes volvemos a decir a la población que vamos a hacer evaluaciones; hasta el momento estamos firmes con nuestras bases, que han pedido el alejamiento del presidente. Seguramente nos tendremos que sentar y analizar todo lo que ha pasado hasta el momento en estos 41 días de bloqueo, los cuales han causado molestia en la misma población”, afirmó.
Argollo, quien concedió una entrevista a la red RTP, insistió de manera reiterada en que el curso de las movilizaciones no depende de la cúpula dirigencial sino de las bases, por lo que eludió abrir la posibilidad de un acercamiento con el Gobierno, argumentando que esa decisión corresponde exclusivamente a los sectores movilizados en las carreteras de seis de los nueve departamentos del país.
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Este miércoles se cumplen 41 días de un cerco que asfixia a regiones y ciudades enteras, principalmente a La Paz y El Alto, dejándolas desabastecidas debido al corte de sus rutas de aprovisionamiento de alimentos, carburantes e insumos médicos.
“Ahora estaremos sufriendo (…), a veces hay que pasar un poco de necesidad para tener días mejores (…) y hacer que nuestra población, que está ahora sufriendo, tenga mejores días”, justificó Argollo en una extensa entrevista en la que se limitó a defender las protestas sin plantear salidas viables al conflicto.
Junto a la COB, organizaciones campesinas, sectores afines a Evo Morales y maestros rurales sostienen el bloqueo de caminos. Esta medida no solo ha puesto a varias capitales al borde de una crisis humanitaria, sino que mantiene atrapados a cientos de transportistas con sus vehículos pesados en diferentes carreteras, expuestos a condiciones climatológicas extremas.
Argollo se mostró contrario a un eventual estado de excepción y advirtió que su declaratorio generaría mayor violencia.