El vicepresidente del Parlasur remarcó que toda demanda social debe ser escuchada en democracia y que el derecho a la protesta pacífica debe ser respetado, pero sostuvo que ese derecho no puede convertirse en instrumento de violencia, presión política o desestabilización contra un Gobierno legítimamente elegido por el voto popular.

En su calidad de vicepresidente por Bolivia ante el parlamento del Mercosur, el legislador Mario Herrera tomó la palabra durante la sesión realizada en Asunción para exponer la grave situación que atraviesa Bolivia, marcada por más de un mes de conflictos, bloqueos y medidas de presión que afectan directamente a la población. Su intervención logró que el Parlasur emitiera un pronunciamiento oficial en defensa del orden democrático boliviano.
El Parlamento del Mercosur declaró formalmente su preocupación por la situación política y social de Bolivia e instó al Gobierno y al pueblo a respetar y hacer respetar los compromisos asumidos en los tratados internacionales vigentes, en particular el Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático. Este pronunciamiento se suma al emitido el pasado 16 de mayo por el presidente del Parlasur, Rodrigo Gamarra, quien advirtió que toda acción orientada a alterar el orden democrático, vulnerar la institucionalidad o desestabilizar al Gobierno constitucional resulta incompatible con los principios democráticos del proceso de integración regional. La delegación boliviana estuvo conformada por los parlamentarios supraestatales Viviana Romero, Daniel Marañon y Edzon Choque, junto a Herrera.
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Durante su intervención, Herrera señaló ante la Asamblea: “No estamos hablando de simples protestas. Estamos hablando de medidas de presión que afectan la vida diaria de miles de familias, que generan incertidumbre social, perjudican la economía y provocan problemas de abastecimiento, acceso a la salud y alimentación”.
El vicepresidente del Parlasur remarcó que toda demanda social debe ser escuchada en democracia y que el derecho a la protesta pacífica debe ser respetado, pero sostuvo que ese derecho no puede convertirse en instrumento de violencia, presión política o desestabilización contra un Gobierno legítimamente elegido por el voto popular.
Herrera fue enfático al afirmar: “No vengo a pedir que este Parlamento tome partido por una fuerza política. Vengo a pedir que tome partido por la democracia, por el Estado de Derecho y por el respeto al orden constitucional”. Sostuvo que Bolivia necesita diálogo, pero también orden, paz basada en la ley y no en la imposición de grupos movilizados.
Asimismo, desde el pleno del Parlasur, Herrera solicitó que el Parlamento realice un seguimiento comprometido a la situación boliviana y se manifieste de manera clara en defensa de la democracia, del orden constitucional, del Gobierno legítimamente elegido y del derecho de los ciudadanos a vivir en libertad, estabilidad y paz.
“Cuando se bloquea un país, no se castiga a un Gobierno; se castiga al pueblo. Y cuando se pretende desconocer la voluntad ciudadana expresada en las urnas, no se afecta a un partido; se afecta a la democracia”, concluyó.
