Persistencia sin precedentes del ModRNA de la vacuna de Pfizer, del DNA plasmídico, de la proteína spike y de la disregulación genómica durante más de 3,5 años tras la vacunación con Pfizer’s ModRNA  contra la Covid-19


 

Ronald Palacios Castrillo, M.D., Ph.D.



 

El trabajo resumido abajo demuestra y contribuye al creciente cuerpo de evidencia de que la vacuna de mRNA modificado (ModRNA) contra la COVID-19 de Pfizer:

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  1. Puede persistir en los tejidos y células del cuerpo humano durante más de 3,5 años.
  2. El ModRNA que codifica la proteína spike se detecta en la sangre circulante, en células y tejidos, y desencadena la producción anormal de anticuerpos IgG4 anti-spike, que regulan negativamente las respuestas inmunitarias.
  3. Existe ahora evidencia de que el modRNA puede ser retrotranscrito a DNA dentro de las células e integrarse en su genoma; además, los elementos SV40 contenidos en el plásmido del constructo de la plataforma de modRNA pueden integrarse en el genoma. Ambas circunstancias causan inestabilidad genómica en el individuo, alterando la expresión de genes como MYC y TP53, aumentando así el riesgo de desarrollar cánceres malignos. Se ha reportado un aumento en la frecuencia de cánceres en adultos jóvenes tras la administración de las vacunas ModRNA de Pfizer por diversos grupos.
  4. La expresión persistente de la proteína spike codificada por el ModRNA de la vacuna de Pfizer desencadena un síndrome inflamatorio crónico sistémico y una vasculopatía trombótica que causa daño grave a órganos y tejidos, como se ilustra en el caso reportado en el artículo que se presenta a continuación.

Persistencia del ARNm de la vacuna, del ADN plasmídico, de la proteína spike y de la disregulación genómica durante más de 3,5 años tras la vacunación con ARNm contra la COVID-19

Nicholas Hulscher, Vanessa Schmidt, Michael Mörz, Peter A. McCullough

Fundación McCullough

DOI: 10.5281/zenodo.18460099

Antecedentes: La biodistribución y persistencia a largo plazo de los componentes de las vacunas de RNA contra la COVID-19 siguen estando insuficientemente caracterizadas. La evidencia emergente sugiere que la expresión prolongada de la proteína spike, el RNA residual y los fragmentos de DNA plasmídico podrían contribuir a síndromes multiorgánicos postvacunales.

Presentación del caso: Reportamos el caso de un varón de 55 años que recibió tres dosis de la vacuna de mRNA contra la COVID-19 de Pfizer–BioNTech y posteriormente desarrolló disfunción multiorgánica progresiva compatible con el síndrome post-vacunación contra la COVID-19 (PCVS), que afectaba los dominios cardiopulmonar, neurológico, musculoesquelético, gastrointestinal, autonómico, otorrinolaringológico, audiovestibular, inmunitario, oftálmico, dermatológico y psiquiátrico. Las manifestaciones clínicas incluyeron: embolias pulmonares; miocarditis confirmada por resonancia magnética diferida; deterioro neurocognitivo; neuropatía de fibras pequeñas; disfunción autonómica; mialgia; afectación pancreática y gastrointestinal crónica; tinnitus empeorado con hipoacusia neurosensorial; disfagia y disfonía vocal; alteraciones oftálmicas; inflamación dermatológica crónica; y ansiedad/depresión. El caso fue evaluado mediante una investigación clínica longitudinal y multidominio excepcionalmente extensa, que abarcó análisis moleculares, inmunológicos, genéticos, proteómicos, transcriptómicos y basados en tejidos, realizada con el fin de caracterizar los mecanismos de la enfermedad y excluir etiologías alternativas.

Evaluación diagnóstica: Tras más de 40 visitas a urgencias y más de 200 consultas ambulatorias con especialistas, el paciente se sometió a más de 100 investigaciones de laboratorio no rutinarias y a más de 100 estudios de imagen y funcionales. Esta evaluación excluyó de forma sistemática mecanismos etiológicos subyacentes en los dominios infeccioso, autoinmune, reumatológico, endocrino, genético, hematológico, maligno, tóxico/relacionado con medicamentos, cardiovascular/vascular, metabólico y neurológico primario. Las pruebas resultaron en gran medida no diagnósticas.

Tras el diagnóstico de miocarditis, se sospechó una posible infección asintomática no documentada ni diagnosticada que se manifestaba como Long COVID, por lo que se realizó serología; los resultados inesperados motivaron la ampliación de las pruebas inmunitarias y basadas en tejidos para detectar componentes derivados de la vacuna y de la proteína spike. Los anticuerpos contra la nucleocápside del SARS-CoV-2 fueron negativos en cinco puntos temporales distintos que abarcaban desde los 809 hasta los 1.433 días postvacunación, confirmados por tres laboratorios independientes (excluyen infecciòn por el virus natural SARSCOV-2 o sus variantes). El paciente permanece negativo para nucleocápside con niveles persistentemente elevados de anticuerpos contra la proteína spike (4.553 U/mL) 1.433 días después de la vacunación final.

Recolección de especímenes y métodos analíticos: Se obtuvieron especímenes de sangre y tejido cutáneo en múltiples puntos temporales entre los 852 y los 1.364 días después de la última vacunación con la vacuna de ModRNA contra la COVID-19 de Pfizer–BioNTech. Los compartimentos biológicos analizados incluyeron plasma, exosomas circulantes, células mononucleares de sangre periférica (PBMC) y tejido cutáneo. Los especímenes fueron evaluados en múltiples laboratorios independientes mediante metodologías analíticas diversas, que incluyeron ELISA, inmunohistoquímica automatizada, RT-PCR, PCR estándar con confirmación por secuenciación de Sanger, secuenciación del genoma completo, perfil transcriptómico y espectrometría de masas cuantitativa.

Hallazgos moleculares circulantes: A los 852 días postvacunación, las pruebas inmunitarias basadas en sangre identificaron proteína S1 del SARS-CoV-2 detectable dentro de subconjuntos de monocitos clásicos y no clásicos, junto con anomalías asociadas de citocinas y marcadores inmunitarios. A los 1.173 días postvacunación, un ELISA de alta sensibilidad detectó proteína spike libre de Wuhan en plasma (129,0 ± 4,1 fg/mL) y en exosomas circulantes (11,6 ± 0,1 fg/mL). A los 1.284 días, la RT-PCR identificó ModRNA de la espiga derivado de la vacuna dentro de exosomas circulantes, mientras que el RNA de las PBMC permaneció negativo tras extracción tratada con DNasa y PCR específica de amplicón dirigida a tres regiones ORF de la espiga (S1–S3). El perfil serológico a los 1.173 y 1.284 días postvacunación demostró concentraciones persistentemente elevadas de IgG4 específica contra la proteína spike (354,4 ± 22,4 ng/mL y 320,2 ± 4,4 ng/mL, respectivamente), compatibles con estimulación antigénica continua y una respuesta sesgada hacia la tolerancia inmunitaria.

Hallazgos moleculares y histopatológicos a nivel tisular: Las biopsias cutáneas seriadas realizadas a los 1.160, 1.249 y 1.364 días postvacunación, todas obtenidas de piel del tronco en áreas de enfermedad de Grover clínicamente activa, fueron negativas para nucleocápside y demostraron depósito persistente de proteína spike en células endoteliales y macrófagos mediante inmunohistoquímica automatizada con correlación histopatológica. La proteína spike también se encontró en fibras nerviosas a los 1.364 días. La biopsia cutánea de los 1.364 días contenía múltiples elementos de DNA plasmídico, incluidas secuencias del gen de la espiga (S1–S3), ori1/ori2 y el potenciador SV40, lo que confirma la retención duradera de DNA derivado de la vacuna en tejido somático mediante amplificación por PCR con electroforesis en gel de agarosa y secuenciación de Sanger.

Análisis multi-ómico: El análisis de variantes estructurales mediante secuenciación del genoma completo a los 1.277 días postvacunación reveló inestabilidad genómica generalizada, con grandes duplicaciones y deleciones que afectaban a EGFR, MYC, ERBB2 y ETV6/RUNX1, mientras que la comparación RNA-DNA mostró variantes exclusivas de RNA en las vías ribosómicas, de degradación mediada por mutaciones sin sentido (NMD), de RNA pequeños, epigenéticas y de TP53. El perfil transcriptómico de sangre total destacó estrés oxidativo, activación vascular y fragilidad nuclear. La proteómica urinaria mediante espectrometría de masas cuantitativa confirmó inflamación sistémica con sobreactivación del complemento (CFH), desequilibrio redox (PRDX1) y respuestas de anticuerpos sostenidas, respaldadas por los alelos de riesgo HLA-B07:02 y DRB1*11:04.

Conclusión: Este caso documenta la persistencia in vivo más prolongada reportada de ModRNA derivado de la vacuna, fragmentos de DNA plasmídico y proteína spike tras la vacunación con ModRNA, con detección reproducible en múltiples laboratorios independientes, compartimentos biológicos distintos y sistemas de detección molecular complementarios que se extienden más allá de 3,5 años después de la dosis final. La proteína spike, las secuencias de ModRNA de la espiga y los elementos del esqueleto plasmídico se identificaron tanto en células inmunitarias como en tejido somático, con ausencia continuada de proteína o anticuerpos contra la nucleocápside del SARS-CoV-2, lo que excluye de manera efectiva la infección previa como fuente. La convergencia de estas observaciones a lo largo del muestreo longitudinal de sangre y tejido proporciona evidencia directa de que el material genético derivado de las vacunas de ModRNA y sus productos proteicos traducidos pueden persistir in vivo durante años tras su administración. Paralelamente, los análisis multi-ómicos revelaron inestabilidad genómica sostenida y disregulación transcriptómica más de 3,5 años después de la vacunación, lo que sugiere que el material persistente derivado de la vacuna puede asociarse con alteraciones a largo plazo en las vías genómicas y moleculares del huésped. Estos datos cuestionan las suposiciones prevalentes sobre la degradación rápida y la actividad biológica de corta duración de los componentes de las vacunas de ModRNA y subrayan la necesidad de estudios longitudinales controlados para determinar la prevalencia, los mecanismos y las consecuencias clínicas del material persistente derivado de las vacunas.

Figuras pertinentes al estudio(ver en el texto):

Referencias Bibliogràficas Adicionales

1.Palacios-Castrillo R .mRNA-vaccines-a-catastrophic-experiment.

Ameri J Clin Med Re, 2025; 5(3): 100198

DOI: 10.71010/AJCMR.2025-e198

2.Palacios-Castrillo R. Comprehensive Insights into ModRNA Vaccines: Persistent PP-Spike Recombinant Protein, Hyperimmune/Inflammatory Reactions, Thrombotic Vasculopathy, Chronic Organ Complications and Excess Deaths.

Ann Immunol Immunother  2024, 6(1): 000181.

DOI: 10.23880/aii-16000181

3.Palacios Castrillo R.Cancer Mortality Surges Post COVID ModRNA .

European Journal of Clinical and Biomedical Sciences

2024, Vol. 10, No. 2, pp. 23-27

https://doi.org/10.11648/j.ejcbs.20241002.11

  1. Palacios Castrillo,R. Long Covid Syndrome due to Natural Viral Infection (NSITV) or ModRNA Vaccines (VSITV) are Primarily a Spike Protein-Induced Thrombotic Vasculopathy Linked to a Hyper Immune-inflammatory Response.

Ameri J Clini Medi Re:  2024; 4(6): 135 .

DOI: 10.47991/2835-9496/AJCMR-135

Figuras pertinentes al estudio(ver en el texto):