Alistan las primeras designaciones, tras un recorte al presupuesto. No todos los cargos de embajadores, cónsules y agregados serán reemplazados. Critican falta de designaciones en puesto clave, como la OEA

Fuente: El Deber
El Gobierno redujo de más de 380 a 280 los ítems del servicio exterior, un recorte cercano al 26% que permitió ahorrar $us 344.000 mensuales, pero esto coincidió con una demora de ocho meses en la designación de embajadores y cónsules. Tras las críticas por la ausencia de representantes titulares durante los conflictos y bloqueos de mayo y gran parte de junio, el Ejecutivo anunció que priorizará el nombramiento de embajadores en cuatro países.
“En las prioridades están Chile, Brasil, Paraguay y Estados Unidos. Ya estamos en estas designaciones”, informó a EL DEBER el canciller Fernando Aramayo.
=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas
En Brasil y Paraguay, países con los que Bolivia mantiene relaciones diplomáticas plenas, se designará a embajadores. Para Chile se prevé nombrar a un cónsul general porque no hay una relación plena con ese país y con Estados Unidos se reanudó el diálogo político para reactivar todos los vínculos que fueron interrumpidos desde 2008.
Aramayo explicó que la demora estas designaciones se produjo mientras por la reingeniería institucional que incluye una política de austeridad. La reducción permitió ahorrar unos $us 2,4 millones en los primeros siete meses del Rodrigo Paz en el poder.
El canciller defendió esta decisión frente a los cuestionamientos. “Si yo hubiera nombrado a todos los embajadores y cónsules que me piden, hubiera generado un gasto excesivo de 344.000 dólares mensuales a este Estado. ¿Qué prefieren los expertos? ¿Qué nombre, qué no modernice; qué genere gasto al Estado?”, afirmó.
Bolivia cuenta con 34 representaciones en el exterior. La Cancillería analiza cerrar embajadas sin intereses concretos para el país y digitalizar los servicios consulares para los trámites de ciudadanos.
La demora fue observada por la excanciller Karen Longaric, quien considera que Bolivia enfrentó la reciente crisis política y social sin un cuerpo diplomático profesional alineado con la nueva administración. A su juicio, esa ausencia limitó la capacidad del Gobierno para explicar en los foros internacionales el impacto de los bloqueos y sustentar sus denuncias sobre un intento de desestabilización al Gobierno.
Longaric recordó que, durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA), realizada en mayo, Bolivia todavía estuvo representada por una funcionaria vinculada con la anterior administración del MAS. Según Longaric, una gestión más activa pudo impulsar una misión internacional para verificar los efectos letales de los bloqueos.
Para la diplomática, no se trata solo de cubrir cargos, sino de contar con funcionarios capaces de defender la nueva posición del Estado y contrarrestar versiones adversas instaladas mediante el cabildeo dentro de los organismos internacionales.
El exembajador ante la OEA Jaime Aparicio advirtió que la falta de representantes titulares deja al país en desventaja y puede traducirse en pérdidas económicas, políticas y de oportunidades. Señaló que una representación profesional permitiría gestionar cooperación y atraer inversiones.
Pese a las críticas, el Ejecutivo reivindicó los resultados obtenidos en el ámbito multilateral. La Secretaría General de la OEA respaldó a las autoridades constitucionalmente elegidas, condenó los bloqueos que afectaron el tránsito de alimentos, medicamentos y otros bienes esenciales, y ratificó su compromiso con la estabilidad democrática del país.
Posteriormente, la Asamblea General del organismo aprobó una resolución sobre la situación boliviana y respaldó el despliegue de una misión de alto nivel para acompañar los esfuerzos destinados a restablecer la paz y garantizar el orden constitucional.
Para la Cancillería, ese pronunciamiento demuestra que la falta temporal de embajadores no paralizó la política exterior. Aramayo participó personalmente en las gestiones ante la OEA que este año se reunió en Panamá.
Además, la reingeniería también dejó atrás la denominada “diplomacia de los pueblos”, aplicada por los gobiernos del MAS. Estableció una política exterior “soberana, pragmática y previsible”, orientada a atraer inversiones. Aramayo dijo que se trata de una “tercera vía”, alejada de las limitaciones ideológicas. Así, la nueva estrategia plantea relaciones abiertas sin alineamientos automáticos. En ese contexto, para este 2026, la Cancillería ya fijó 12 reuniones de alto nivel; nueve de las cuales ya se realizaron. La próxima meta apunta a Europa.
Advierten que oportunidades se pierden por falta de embajadores
La Fundación Vicente Pazos Kanki presentó el documento Desafíos urgentes de la política exterior boliviana: Bolivia sin embajadores en un mundo sin reglas, elaborado por su Mesa de Geopolítica.
El estudio advierte que Bolivia enfrenta la transición hacia un orden multipolar sin representación diplomática en destinos prioritarios. Señala que, tras más de seis meses de gestión, el país carece de embajadores en Washington, Brasil y países vecinos, además de cónsul general en Santiago, mientras permanece parte del personal del anterior ciclo político.
La propuesta plantea tres acciones: designar de inmediato embajadores y cónsules; crear una coordinación estratégica entre Bolivia, Argentina y Chile para fortalecer al “triángulo del litio”; y conformar un Consejo Boliviano de Relaciones Exteriores que genere pensamiento estratégico permanente.
El documento sostiene que el litio y otros recursos deben administrarse como activos de soberanía nacional. “Bolivia tiene una oportunidad que no va a repetirse fácilmente”, afirmó Ilya Fortún, director ejecutivo de la fundación, quien pidió definir una agenda exterior capaz de aprovechar esos recursos.
Fuente: El Deber
