El Ministerio Público señaló que un testigo permitió identificar al principal sospechoso y confirmó que se realizarán nuevas pericias e investigaciones para establecer todas las responsabilidades.

La Fiscalía de Cochabamba reveló nuevos detalles sobre el doble hecho de violencia registrado en Shinahota, donde un pastor evangélico fue asesinado con un arma artesanal y posteriormente el presunto autor del crimen fue sacado de celdas policiales y linchado por una turba.
Roces entre víctimas fatales
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El fiscal departamental, Osvaldo Tejerina, explicó que la principal línea investigativa apunta a un conflicto previo entre la víctima y el acusado, identificado como Jhomer Pachacopa, conocido como “Payasito 13”.
Según la autoridad, un día antes del asesinato el pastor habría reclamado al sospechoso por supuestos robos registrados en su comunidad, situación que habría desencadenado la agresión.
«A primera vista, ese habría sido el motivo fútil que habría motivado la existencia del delito de asesinato», señaló Tejerina.
La autoridad indicó que un testigo presencial permitió identificar al presunto autor del primer crimen. De acuerdo con la declaración, el pastor se encontraba realizando actividades religiosas cuando habría sido atacado por una persona vestida de payaso, quien sacó un arma de fuego y disparó contra él.
La autopsia estableció que la víctima, un hombre de 53 años, murió por un traumatismo craneoencefálico penetrante provocado por un proyectil de arma de fuego. La Fiscalía informó que el arma utilizada era artesanal, elaborada con un tubo de aluminio y un clavo como mecanismo de percusión.
Vecinos hicieron «justicia comunitaria»
Sobre el segundo hecho, Tejerina informó que el acusado fue aprehendido por la Policía tras un operativo en el que participaron organismos de inteligencia, pero una multitud impidió su traslado y posteriormente ingresó a dependencias policiales para sacarlo por la fuerza.
La autoridad explicó que entre 500 y 600 personas rodearon inicialmente el domicilio del sospechoso y, tras una negociación con autoridades locales, fue entregado a la Policía y trasladado a celdas de la Estación Policial Integral (EPI) de Shinahota.
Sin embargo, minutos después una turba ingresó al lugar, superó a los efectivos policiales y retiró al detenido. Posteriormente, según la Fiscalía, fue llevado hasta el lugar donde era velado el pastor, donde fue rociado con un líquido inflamable y quemado.
«La justicia comunitaria mal llamada por este conjunto de personas aplica acciones de hecho que vulneran el derecho a la vida, al debido proceso y al Estado de derecho», cuestionó Tejerina.
La Fiscalía anunció que investigará a los responsables del linchamiento y utilizará informes policiales, imágenes y otros elementos para identificar a los participantes del segundo asesinato.
