El llamado a un plan de contingencias no es un mero reclamo, sino una advertencia sobre la cadena de efectos que una eventual alza de medicamentos desencadenaría, desde el desabastecimiento en farmacias públicas y privadas hasta el deterioro del acceso a tratamientos crónicos.
eju.tv / Video: Red Gigavisión
La industria farmacéutica boliviana lanzó una alerta roja al Gobierno. El dólar flexible, que este viernes alcanzó los Bs 11.21, encarece la importación de materia prima e insumos, lo que podría trasladarse al precio final de los medicamentos en las próximas semanas. El gerente general de CIFABOL, Josip Lino Eguino, advirtió que el sector ya no puede absorber más incrementos en sus costos operativos y exigió al Ejecutivo la implementación inmediata de un plan de contingencias que evite que la volatilidad cambiaria golpee el acceso a la salud de la población.
«Al final tenemos que recordar que ya hemos tenido serias dificultades desde el 2023 con la subida de los dólares. Esto ha impactado de manera negativa a todo lo que es la estructura de costos, porque tenemos pagos adicionales en temas de logística, de transporte, y no debemos dejar de lado que en Bolivia todo lo que vendemos recibe pagos en bolivianos, nuestro boliviano se está devaluando, necesitamos más bolivianos para comprar dólares y seguir trayendo materias primas que se conviertan en medicamentos”, enfatizó el gerente general de CIFABOL en conferencia de prensa.

Eguino reveló que ya se comunicaron con el Gobierno nacional al que le pidieron conversar en mesas de diálogo para analizar medidas de contingencias para que el dólar flexible no impacte en las farmacéuticas.
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“Estamos complicados también con los temas de previsiones. No se olviden que esto hay que pagar en el exterior y no podemos tener un presupuesto claro cuando el dólar sigue subiendo y nosotros tenemos que pagar a nuestros proveedores en el exterior”, agregó
Asimismo, Eguino lamentó que las farmacéuticas del país han perdido credibilidad con sus proveedores, por lo que ahora realizan los pagos en efectivo. “Es una situación compleja, queremos ver que el Gobierno nos colabore en que esto no nos impacte y eso además no impacte en el precio final de los medicamentos. Sin dejar de lado que esto es una cadena de suministros, cualquiera de los actores que se ve afectado va a repercutir al final en el precio al consumidor», remarcó.
El llamado a un plan de contingencias no es un mero reclamo, sino una advertencia sobre la cadena de efectos que una eventual alza de medicamentos desencadenaría, desde el desabastecimiento en farmacias públicas y privadas hasta el deterioro del acceso a tratamientos crónicos.