María vio partir a su esposo a Rusia; otros ocho hombres de su pueblo también llegaron a la guerra con engaños


La aparente carta de reclutamiento y el contrato de prestación de servicio le llegaron en ruso. La promesa era un trabajo de albañilería a cambio de $us 16.000.

eju.tv / Video: Unitel



María es el nombre convencional de una mujer que vio partir a su esposo, un cuñado y su sobrino a Rusia. Así como ellos, otros seis hombres de su pueblo fueron trasladados a la guerra con engaños.

«Les ofrecieron trabajo de albañilería, plomería, electricista, hasta guardia de seguridad, en ningún momento dijeron que iban a ir a un cuartel o que iban a ir a la guerra, a mi esposo le dijeron que elija uno de esos trabajos para pagarle 16.000 dólares, llegaban allá, firmaban el contrato y les iban a pagar al cumplir el mes», relató la mujer respecto a la promesa laboral.

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A principios de año llegó hasta su pueblo, en el interior del departamento de Santa Cruz, un hombre que ofreció mejorar su situación económica con un contrato de trabajo de un año en Rusia.

En el primer grupo viajaron cinco hombres: su esposo, un cuñado, su sobrino y otros dos jóvenes de su pueblo que viajaron el 8 de marzo. Más tarde partieron otros cuatro hombres, en total nueve personas de su pueblo salieron del país sin pensar que llegarían al frente de batalla.

«Le dieron una carta que estaba en ruso, al llegar a Rusia le dieron un contrato que también estaba en ese idioma, estando allá se enteraron que iban ir a la guerra. Aquí, en Bolivia, les dijeron que el contrato no era por seis meses, sino por un año o hasta que termine la guerra», recordó la mujer.

Los familiares de las nueve personas que viajaron a Rusia relataron que el reclutaron era boliviano y luego de convencerlos con la oferta de trabajo los llevó a Brasil, de donde partieron a Europa.

«Hablamos con la Embajada de Bolivia en Rusia, tuvimos dos videollamadas el mes pasado, nos pidieron nuestros datos, de nuestros familiares, y nos dijeron que hay que esperar, preguntamos si podíamos llamar a la prensa y nos dijeron que por el momento no, pero como salieron los casos de estos dos bolivianos, nos animamos a hacerlo», señaló María.

Su marido partió el 8 de marzo, el primer mes mantuvo una comunicación casi diaria con su familia, pero la última comunicación que tuvieron data del 19 de mayo, desde entonces no saben si sigue vivo o cayó en batalla.

«La persona que los reclutó es boliviano, pero tengo entendido que él no está acá, lo vimos en la terminal y no lo vimos más, él estuvo moviéndose para los pasajes y hasta hoy no nos hemos vuelto a comunicar con él», recordó.

El caso llegó hasta ponerse en conocimiento de las autoridades del Gobierno. El vocero presidencial José Luis Gálvez explicó que tanto la Cancillería como el Ministerio de Defensa trabajan para tener información fehaciente de los bolivianos en la guerra.

«Tanto la Cancillería como el Ministerio de Defensa están tomando cartas en el asunto, en la medida que se tenga más información validada podrán tener una posición formal al respecto, en cualquiera de los casos la posición del Gobierno es el resguardo del derecho de los bolivianos, este tema debe esclarecerse y tratarse con respeto al derecho internacional», indicó el portavoz.