Microfinancieras piden que el sector sea política de Estado


Asofin y Finrural plantean al Gobierno preservar el modelo de microfinanzas como una estrategia permanente de desarrollo. El sector atiende al 53% de los prestatarios del sistema financiero y advierte que enfrenta restricciones de liquidez y financiamiento.

Microfinancieras piden que el sector sea política de Estado

Instituciones del sector microfinanciero piden condiciones para garantizar el acceso al crédito

 



Fuente: El Deber

El sector de las microfinanzas quiere dejar de ser visto únicamente como un segmento del sistema financiero para convertirse en una política permanente de desarrollo económico. Esa es la principal propuesta que la Asociación de Entidades Financieras Especializadas en Microfinanzas (ASOFIN) y la Asociación de Instituciones Financieras de Desarrollo (FINRURAL) plantearon al Gobierno a través de un manifiesto conjunto, en el que destacan el papel que desempeñan en la inclusión financiera y la actividad productiva del país.

=> Recibir por Whatsapp las noticias destacadas

Las dos organizaciones sostienen que fortalecer el modelo de microfinanzas debe convertirse en una política de Estado, al considerar que constituye una herramienta clave para ampliar el acceso al crédito, impulsar el emprendimiento y contribuir a la recuperación económica en un escenario marcado por la desaceleración, la menor liquidez y el crecimiento de la informalidad.

El peso alcanzado por el sector respalda esa propuesta. Las entidades afiliadas a Asofin y Finrural administran una cartera conjunta de  47.601 millones de bolivianos, atienden a 1.177.664 prestatarios y concentran el 53% de todos los clientes de crédito del sistema financiero boliviano. Además, representan el 21% de la cartera nacional, administran 39.078 millones fr bolivianos en depósitos y reúnen más de cinco millones de cuentas, consolidándose como uno de los principales instrumentos de inclusión financiera del país.

Sin embargo, el sector advierte que enfrenta desafíos que podrían limitar su crecimiento. Entre ellos identifica las restricciones de liquidez, las dificultades para acceder a nuevas fuentes de fondeo y un marco regulatorio que, a su juicio, no responde a las particularidades de las entidades especializadas en microfinanzas.

Por ello, Asofin y Finrural solicitaron al Gobierno generar condiciones regulatorias acordes con el modelo de negocio, facilitar el acceso a financiamiento nacional e internacional y promover la innovación tecnológica para ampliar la cobertura en áreas rurales y periurbanas. Asimismo, convocaron a los organismos de cooperación internacional a fortalecer su apoyo técnico y financiero, al considerar que las microfinanzas son un instrumento para promover la inclusión, la equidad de género, el desarrollo productivo y la reducción de la pobreza.

Las entidades también anunciaron que impulsarán una nueva forma de medir el desempeño del sector. Además de indicadores tradicionales, como la cartera o la rentabilidad, proponen evaluar el impacto de las microfinanzas en la estabilidad económica de los clientes, la continuidad de los pequeños negocios, la formalización de la economía y el desarrollo de los territorios donde operan.