La alternativa más viable es una renovación de la dirigencia mediante un proceso democrático. «Lo más recomendable puede ser que el directorio actual dé un paso al costado, se convoque a elecciones y que quienes quieran postular presenten un plan de acción».
eju.tv / Audio: Erbol
El vocalista de la banda Alcoholika, Viko Paredes, consideró este viernes que la salida a la crisis que atraviesa la Sociedad Boliviana de Autores y Compositores de Música (Sobodaycom) no pasa por su desaparición, sino por una reestructuración institucional que permita recuperar la confianza de los afiliados y garantizar una administración transparente de las regalías.
«El hecho de que el Senapi haya anunciado que realizará nuevas auditorías, en este momento, resulta un poco en vano, porque ya existen auditorías previas con observaciones que debían ser subsanadas hasta el 28 de abril y eso no ocurrió. Lo que ahora está haciendo el Senapi es continuar el proceso sancionatorio para amonestar y sancionar a Sobodaycom, eso es demasiado peligroso porque, si se suspende esta situación, es decir, si se suspende o se revoca la licencia para recaudar derechos de autor, puede significar prácticamente el fin de Sobodaycom», consideró el músico.
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Las declaraciones surgen luego de que el Servicio Nacional de Propiedad Intelectual (Senapi) anunció el inicio de dos procesos de auditoría a Sobodaycom, tras las denuncias públicas de compositores y artistas que aseguran no haber recibido los pagos correspondientes por la utilización de sus obras.
Paredes advirtió que una eventual suspensión o revocatoria de la licencia de funcionamiento de la entidad puede generar consecuencias mayores para el sistema de gestión colectiva de derechos de autor en Bolivia.
«Si se quita la licencia para poder recaudar, eso puede significar prácticamente el fin de Sobodaycom y obligaría a crear una nueva sociedad de gestión colectiva. Mucha gente piensa que esa es la solución, pero crear una sociedad desde cero no es nada fácil», insistió.
En criterio del músico, la alternativa más viable es una renovación de la dirigencia mediante un proceso democrático. «Lo más recomendable puede ser que el directorio actual dé un paso al costado, se convoque a elecciones y que quienes quieran postular presenten un plan de acción. Así se puede continuar con la institución, pero cumpliendo lo que establece la ley», afirmó.
Paredes remarcó que el principal objetivo de una sociedad de gestión colectiva debe ser administrar y distribuir correctamente los recursos generados por los derechos de autor.
«Así como recauda para todos los autores, también tiene que distribuir para todos. Eso no significa que todos reciban el mismo monto, porque la distribución depende del uso y las reproducciones de las obras de cada autor», explicó.
Asimismo, señaló que Sobodaycom también debe adecuar su administración a los límites establecidos por la normativa respecto a los gastos administrativos, que no pueden superar el 30% de la recaudación, algo que no sucede con el actual directorio, a quienes incluso ya se hizo las observaciones, porque el recurso se destina para gastos de alimentación antes que el apoyo a los afiliados.
Como referencia, indicó que sociedades similares en otros países operan con porcentajes significativamente menores. «En Perú los gastos administrativos llegan aproximadamente al 16% y no esperan alcanzar el límite máximo permitido para realizar sus gastos. Se necesita una administración más consciente y responsable», manifestó.
El artista también cuestionó decisiones administrativas relacionadas con la asignación de salarios, al considerar que generan obligaciones económicas que terminan afectando los recursos destinados a la gestión de los derechos de autor.
Las declaraciones se producen en medio de la investigación iniciada por el Senapi. La institución, dependiente del Ministerio de Desarrollo Productivo, anunció dos auditorías para esclarecer las denuncias sobre presuntas irregularidades en la administración de Sobodaycom, entidad encargada de recaudar y distribuir las regalías por la ejecución pública y difusión de obras musicales en Bolivia.
Actualmente, Sobodaycom enfrenta cuestionamientos de diversos compositores nacionales, quienes denuncian que, pese a que la entidad continúa cobrando por el uso de sus obras, las regalías no estarían llegando oportunamente a sus beneficiarios.
