El exjefe militar en su breve estadía en el penal de San Pedro, en La Paz, donde permaneció tras el inicio del juicio oral, señaló que no vio al expresidente Luis Arce, preso en ese recinto, y tampoco supo de él.

Juan José Zúñiga, principal procesado por la asonada militar del 26 de junio de 2024, aseguró que su encierro carcelario fue “duro”, tildó al expresidente Luis Arce de “insignificante” y reafirmó que su lucha es por la justicia porque es inocente al igual que todos los militares juzgados.
“Mi encierro durante el primer año ha sido duro. Los primeros meses ni siquiera salía a respirar, no tenía derecho a respirar. No tenía derecho a ver el sol”, declaró en entrevista en Red Uno.
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Zúñiga, quien ayer fue beneficiado con la detención domiciliaria luego de dos años de permanecer en el penal de El Abra, en la ciudad de Cochabamba, relató que estaba recluido en una celda de 3×2 sin ventana ni barrotes, más bien con una puerta metálica con tres candados “como si fuera un criminal de alto vuelo”. Por fuera había dos cámaras que apuntaban a su celda.
Contó que los internos le dijeron que 10 días antes de que él llegue al penal estaban construyendo el espacio que ocuparía.
“Había noches en las que tenía que colocar mi boca a un orificio de la puerta para poder respirar porque había poco oxígeno, estaba totalmente incomunicado”, refirió.
Dijo que esta situación cambió tras el primer año de reclusión, aunque no mucho, pero en los últimos meses volvió a ser como en un inicio.
“No ha habido un solo preso, les diré, en toda Bolivia, que fue tratado de la manera cómo me han tratado. Yo era un trofeo político, me imagino, un preso encargado, recomendado”, mencionó.
El exjefe militar en su breve estadía en el penal de San Pedro, en La Paz, donde permaneció tras el inicio del juicio oral, señaló que no vio al expresidente Luis Arce, preso en ese recinto, y tampoco supo de él.
“Para mí es insignificante (porque) no me preocupa. Para mí más importante son los otros presos”, indicó.
Recalcó que su mayor preocupación es que se haga justicia en su caso y en el del resto del personal involucrado en los acontecimientos del 26 de junio. “Simplemente yo pido que se haga justicia, que los autores intelectuales, estén en la silla de los acusados”, dijo.
Manifestó que se cometieron muchos abusos incluso yendo en contra de la norma que establece que solo se retiran los beneficios cuando hay una sentencia ejecutoriada.
Sin entrar en mayores detalles, señaló que, en varias oportunidades, en horas de la madrugada, se presentaron las exautoridades para intentar presionarlo, al igual que hicieron con el resto de los detenidos preventivos, para que se inculpen por lo sucedido.
Zúñiga está acusado por terrorismo, alzamientos armados contra la seguridad y la soberanía del Estado, además, de resoluciones contrarias a la Constitución y leyes. Junto a él son procesadas otras 21 personas, entre ellas un civil.