Escasez de diésel: YPFB pide disculpas y afirma: “No tienen por qué estar esperando tres días”


El presidente de YPFB, Sebastián Daroca, aseguró que se están tomando medidas para normalizar la distribución. La escasez afecta a varias regiones, mientras transportistas y productores reclaman por las demoras.

Por Ernesto Estremadoiro Flores



Las filas por diésel volvieron a instalarse en diferentes regiones del país y generan preocupación entre transportistas y sectores productivos. Ante las largas esperas, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Sebastián Daroca, pidió disculpas a los conductores y aseguró que la estatal está tomando medidas para normalizar el abastecimiento.
“Lo primero que tenemos que pedir es disculpas, porque no tienen por qué estar esperando tres días, dos días. Estamos tomando las acciones para que la distribución sea normal”, afirmó Daroca, en una entrevista con un medio de TV.

El titular de YPFB señaló que el problema no se concentra únicamente en La Paz, sino que también afecta a Santa Cruz. Explicó que este viernes se inició la distribución en el departamento con cerca de 3,5 millones de litros de diésel.

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Daroca indicó además que YPFB sostuvo una reunión con la Federación de Transportistas (Fedetrans), cisterneros, transportistas interurbanos y representantes del transporte urbano para identificar mecanismos que permitan mejorar la distribución.

Una de las medidas, explicó, consiste en aumentar la asignación de combustible a los surtidores donde los diferentes sectores del transporte realizan habitualmente sus cargas.

Preocupación en La Paz

El gobernador de La Paz, Luis Revilla, expresó también su preocupación por la escasez de diésel y vinculó la solución del problema con las intervenciones anunciadas por el Gobierno en YPFB y la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

“Estamos con la misma preocupación: escasez de diésel”, afirmó.

Revilla señaló que espera que las intervenciones permitan identificar y corregir las irregularidades que, según su criterio, están provocando dificultades en el suministro.

“Espero que con la decisión que ha tomado el Gobierno hace un par de días de intervenir YPFB y el propio presidente ha anunciado la intervención de la ANH, podamos ponerle punto final a estas irregularidades que han estado ocasionando justamente la falta de carburantes en nuestro país”, sostuvo.

La falta de diésel también comenzó a afectar al transporte interdepartamental. En Cochabamba, la escasez provocó una reducción en la salida de buses hacia el interior del país.

El gobernador paceño advirtió además que la situación genera preocupación entre los productores de su departamento, debido a la importancia del combustible para las actividades económicas.

Reclamos en Roboré

En Santa Cruz, la falta de combustible también generó reclamos durante el feriado largo.

En Roboré, un grupo de personas que permanecía en una fila frente a un surtidor pidió a la ANH ampliar el horario de atención, debido a que la estación deja de vender combustible a las 22:00.

Los usuarios reclamaron que las cisternas llegan cerca del horario de cierre, lo que impide que todas las personas que esperan puedan cargar combustible.

“Estamos aquí en Roboré, hace todo el día haciendo cola”, reclamó uno de los ciudadanos, quien pidió autorización para que el surtidor pueda atender después de las 22:00.

El reclamo refleja una de las dificultades que acompañan a la escasez: incluso cuando llega combustible, los horarios de atención pueden convertirse en otro cuello de botella para los conductores que permanecen durante horas en las filas.

El malestar llegó al desfile

La escasez de diésel también se hizo visible durante los actos por los 201 años de independencia de Bolivia.

Un cartel con la frase “No hay diésel” apareció durante el desfile cívico en Trinidad capital de Beni y rápidamente se convirtió en uno de los mensajes más comentados de la jornada.

La imagen expuso el malestar existente entre la población por las dificultades para conseguir combustible y por el impacto que la escasez genera en el transporte y las actividades productivas.

Mientras el Gobierno busca normalizar la distribución, las largas filas vuelven a mostrar que el abastecimiento de diésel continúa siendo uno de los principales problemas económicos y logísticos del país.

La promesa de YPFB es que las medidas adoptadas permitan recuperar la normalidad en la distribución. Por ahora, sin embargo, los transportistas siguen enfrentando largas esperas y varias regiones continúan reportando dificultades para acceder al combustible.