El ministro de la Presidencia insistió en que el gobierno ya ha tomado acciones concretas contra la corrupción dentro y fuera de YPFB, con denuncias públicas, detenciones y cambios en las áreas de logística.
eju.tv / Video: Radio Fides
El Gobierno nacional anunció hoy (17) un giro en la política de comercialización de combustibles al plantear el retiro progresivo de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) de la importación y venta de diésel, para otorgar al sector privado un papel preponderante en estas actividades. La medida, presentada por el ministro de Hidrocarburos, Marcelo Blanco, forma parte de una reforma estructural del sector que busca recuperar el control sobre áreas afectadas por la corrupción y el contrabando, aunque el propio funcionario reconoció que existen «trabas constitucionales» que deberán ser resueltas antes de concretar el cambio.
«Es que Yacimientos salga de la comercialización porque el rol de Yacimientos no es ese. Años atrás lo metieron en eso. Como dejaron de producir, no les queda otra que vender, pues tenían que buscar algún rol. Como dejaron de invertir y desapareció el famoso mar de gas que nunca existió, se dedicaron a hacer una comercializadora que no es el rol de Yacimientos», enfatizó el ministro Blanco, al justificar la necesidad de que la estatal se desprenda de una función que, según su criterio, nunca debió asumir.

La autoridad explicó que el nuevo esquema busca que las empresas privadas sean las que inviertan, importen y comercialicen el combustible, mientras YPFB otorgaría el «paraguas» y el respaldo correspondiente dentro del marco legal.
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Sin embargo, Blanco admitió que existen restricciones constitucionales que complican el retiro total de la estatal, por lo que el proceso deberá ser gradual y ajustado a la normativa vigente. «El privado tendrá que ser quien invierta, traiga y venda, como sucede en todas partes del mundo», remarcó.
El anuncio se inscribe en una reforma más amplia del sector hidrocarburífero que el Ejecutivo prevé presentar antes de que finalice el año. El ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, adelantó que en las próximas semanas se conocerán nuevas medidas orientadas a modificar el manejo del sector y desmontar lo que calificó como una «arquitectura corrupta, ineficiente e inepta» que afecta a los bolivianos.
«El presidente ha sido muy claro en el mensaje del 6 de agosto. Hasta finales del año vamos a plantear un nuevo modelo de gobernanza del sector hidrocarburífero», afirmó Aramayo.
El ministro de la Presidencia insistió en que el gobierno ya ha tomado acciones concretas contra la corrupción dentro y fuera de YPFB, con denuncias públicas, detenciones y cambios en las áreas de logística.
«Estamos desmontando toda esta estructura que le está costando a los bolivianos», concluyó Aramayo, en un mensaje que busca transmitir firmeza en la lucha contra la corrupción y la ineficiencia.