“La ley educativa debe abrirse a innovaciones”, asegura el Ministro


Tenemos un serio problema con la calidad de la educación en Bolivia. Los datos que nos entrega el Observatorio Plurinacional de la Calidad Educativa (OPCE) son altamente preocupantes.

El ministro de Educación, Erick Sanjinés. Foto: Los Tiempos

eju.tv /Fuente: Los Tiempos

El ministro de Educación, Erick Sanjinés, menciona, en entrevista con Los Tiempos, que una nueva ley educativa se debe abrir a otros profesionales y permita incluir innovaciones educativas.



Los Tiempos.- ¿En general, cuáles son los principales problemas que ha detectado en la educación en el país?

Erick Sanjinés.- Tenemos un serio problema con la calidad de la educación en Bolivia. Los datos que nos entrega el Observatorio Plurinacional de la Calidad Educativa (OPCE) son altamente preocupantes.

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Entre estos resultados vemos por ejemplo que en sexto de primaria los alumnos no pueden realizar operaciones básicas de matemáticas.

En lectura, tres de cada 10 estudiantes comprenden lo que leen. Esto es muy grave.

Y cuando nos miramos comparativamente con la región, estamos por debajo del promedio. Entre los últimos cuatro, al nivel de países como Haití.

Es una situación verdaderamente dramática para la educación boliviana.

LT.- ¿Y qué factores inciden para que se den estos resultados negativos en la educación boliviana?

ES.- Se tiende a buscar un culpable para toda esta crisis. Sin embargo, la responsabilidad no está en un solo actor.

Si bien los docentes son importantes en el hecho educativo, también existen temas estructurales que no les permiten desarrollar sus capacidades de la mejor manera. Por ejemplo, está un currículu que tiene una sobrecarga de contenidos.

Ningún docente tendría la capacidad de cumplir con todo ese contenido en toda la gestión. Además, hay mucha carga ideológica dentro de esos contenidos.

A esto se suma el poco apoyo que reciben los maestros en su capacitación y los pocos incentivos para mejorar su desempeño.

Todas estas razones estructurales  hacen que el maestro no pueda desempeñarse de forma óptima. Se suman también las deficiencias socioeconómicas, especialmente  en el área rural.

LT.- ¿Cómo están respondiendo los maestros? ¿Hay voluntad para superar este ambiente de crisis?

ES.- Según las encuestas del OPCE, el 25% de los docentes llega normalmente tarde a clases y un 20% se va temprano.

También están los excesos que hay en algunas juntas escolares que les quitan autoridad a los maestros.

Tenemos escuelas donde los padres de familia incluso ingresan violentamente a las aulas y acusan a docentes de no enseñar bien, de ejercer violencia psicológica con sus hijos y otras denuncias.

Otro elemento es la existencia de un sistema de evaluación totalmente laxo que no permite o hace muy difícil reprobar a los estudiantes.

LT.- Sobre la gestión administrativa de los colegios y escuelas ¿Cuál es su diagnóstico?

ES.- También hay problemas. Por ejemplo, si hay 10 cursos de primaria, cada uno de estos cursos debería tener en su carga de 120 horas y por lo tanto los 10 cursos deberían tener 1.200 horas asignadas presupuestariamente para pagar el salario a los maestros, pero la desorganización es tal que el 63% están fuera de su techo, porque les faltan horas, o porque les sobran.

Hay que hacer todo un proceso de reingeniería, de reordenamiento del sistema educativo.

LT.- ¿Qué está haciendo el Ministerio para corregir todas estas falencias?

ES.- Estamos en un plan de corregir estos aspectos. Desde el Ministerio tenemos la premisa de que todos los cambios se tiene que hacer en consenso con la dirigencia sindical.

Queremos cumplir y solucionar,  de tal manera que llegue un momento en que hablemos con los maestros de temas como programas de capacitación más que de reclamos de sueldo, horas etc.

LT.- Hay muchos cuestionamientos a la Ley 070, la Avelino Siñani, incluso al inicio de la gestión del presidente Rodrigo Paz se habló de su abrogación. Qué está haciendo el Ministerio al respecto?

ES.- Si, estamos en el proceso de construcción de una nueva ley porque la Avelino Siñani tiene un candado muy fuerte definido en uno de sus artículos transitorios que dice que cualquier modificación a la ley tiene que surgir de un Congreso Educativo.

Organizar un Congreso con las condiciones que tenemos es muy complejo. Entonces, lo adecuado es hablar de una nueva ley y abrogar a 070.

Para lograr ese objetivo, desde el Ministerio ya hemos tenido tres reuniones con sectores en mesas de trabajo.

El objetivo es llegar a diciembre con las mesas finalizadas. Elaborar el documento final máximo hasta febrero de 2027 y ya poder tener un anteproyecto de ley para consideración de la Asamblea Legislativa.

LT¿Qué elementos debería tener la nueva ley educativa?

ES.- Primero tiene que ser una ley marco. Es decir una ley que permita flexibilidad al sistema educativo y que permita realizar innovaciones .

Que permita que profesores puedan aplicar sus propios materiales educativos. Ya existen esas iniciativas y las están innovando con éxito.

Segundo, no puede ser que todo se defina desde un escritorio de la ciudad de La Paz. La ley debe recoger planteamientos propios de los docentes de las regiones.

Eso hace que los maestros se comprometan a mejorar la calidad de la educación. Y asuman voluntariamente aplicar su vocación de maestros.

Otro elemento que debe incluirse es que se debe dar oportunidad a otros actores a poner su grano de arena.

La realidad es que no hay maestros, faltan como 1.200 educadores.

Hay el dinero, hay la escuela, hay los niños. Lo que no hay son maestros para contratar.

Pero el magisterio se opone a la participación de profesionales de otras áreas, así sea por la emergencia.

Yo no puedo dejar en mi conciencia el hecho de dejar a alumnos sin estudiantes. Sería una irresponsabilidad e incurriría en incumplimiento de deberes, desde el ámbito absolutamente legal.

Existen en la sociedad, por ejemplo, licenciados en ciencias de la educación y  no entiendo cómo esos profesionales no pueden ser docentes.

Hay que tener un poco más de apertura y solidaridad en el Magisterio, pero si la necesidad lo demanda voy a tomar esa decisión.

Yo respeto la inamovilidad funcionaria, pero también tiene que ser un principio regulado, no automático.

Porque este derecho sirve también para dejar pasar hechos de violencia en las escuelas, gente que no cumple su trabajo, que no va a clases y cuando se los quiere sancionar, salen con el tema de la inamovilidad.