El sector turismo estima que hay una caída del 70% del flujo de visitantes en relación a la gestión pasada y que entre enero y la fecha hubo una pérdida de cerca de 50 millones de dólares.
Ante la estimación de una caída del 70% del flujo de visitantes en relación a la gestión pasada y la pérdida de cerca de 50 millones de dólares, representantes del sector turismo y el Gobierno Autónomo Departamental de Tarija (GADT) este lunes se pronunciaron para exigir a Boliviana de Aviación (BOA) un plan de reactivación de vuelos con tarifas accesibles y más conexiones.
De acuerdo a estimaciones del rubro, ya se registran cancelaciones de reservas para los siguientes meses.
Pronunciamiento
El secretario departamental de Turismo, Carlos Eduardo Bares, dirigió el encuentro con sectores vinculados al turismo: hotelería, gastronomía, transporte, agencias de viaje, bodegas, eventos y servicios conexos, donde se analizó la coyuntura particularmente sobre la falta de conectividad.
“Levantamos nuestra voz ante la crisis de conectividad aérea que enfrenta nuestro departamento. Tarija está perdiendo conectividad, está perdiendo visitantes, está perdiendo eventos, está perdiendo reservas. Por lo tanto, está perdiendo actividad y con ello está perdiendo millones de bolivianos que dejan de circular en nuestra economía”, señaló.
Propuesta
El presidente de la Federación de Empresarios Privados de Tarija (FEPT), Franz Molina, refirió que el sector propone a BOA un plan para reactivar el flujo de visitantes.
“Planteamos un acuerdo de emergencia por la conectividad aérea (…) Proponemos la habilitación y recuperación de vuelos directos Tarija – Santa Cruz, Tarija – La Paz, priorizando frecuencias los días jueves, viernes, domingo y lunes con tarifas accesibles y disponibilidad real de boletos con precios competitivos”, dijo.
Además, el plan incluye que como “medida extraordinaria”, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) provea de jet fuel a BOA incluso a precio de costo a fin de abaratar los costos y bajar los pasajes.
Bares lamentó que durante los últimos tres meses hubo una serie de gestiones ante el Gobierno, sin obtener una respuesta concreta o una propuesta para revertir la situación.
De acuerdo a estimaciones oficiales, hubo una reducción del 70% del flujo de visitantes en comparación al año pasado y eso se traduce en pérdidas de hasta 50 millones de dólares de enero a la fecha para las distintas empresas que se dedican al sector.
“Los resultados son alarmantes. Esta disminución golpea directamente a hoteles, restaurantes, transporte, operadoras, comercio, organizadores de eventos y a toda una cadena económica (…) Detrás de esa cifra existen empresas que están dejando de vender, trabajadores que están viendo amenazadas sus fuentes laborales”, concluyó.

