El volante de Oriente expresó su respaldo al plantel tras el empate 3-3 ante GV San José, pero cuestionó las promesas incumplidas y aseguró que la deuda salarial supera los tres meses. Gustavo Florentín también manifestó su molestia y lanzó un ultimátum a la dirigencia.
El futbolista también hizo énfasis en las obligaciones que tiene cada integrante del plantel fuera de la cancha. “Detrás de nosotros tenemos una familia y varias obligaciones que cumplir. A nosotros no nos esperan en el colegio, en los alquileres. Si queremos sacar a Oriente Petrolero, tenemos que estar todos juntos en el mismo barco”, señaló.
Lovera, además, dejó claro que el grupo mantiene el compromiso de continuar luchando dentro del campo de juego. “No tengan duda que vamos a seguir por este camino”, afirmó. Sin embargo, posteriormente expuso la magnitud de la deuda salarial que existe actualmente en el club.
“Muchos creen que estamos con uno o dos meses abajo, pero la realidad es que pasan los tres meses”, sentenció el defensor en sus redes sociales, dejando al descubierto una situación que genera preocupación dentro del plantel refinero.
Según información a la que accedió DIEZ, la situación económica de Oriente Petrolero continúa siendo complicada. En lo que va de la temporada, solo se habrían podido cancelar tres cuotas salariales, gestiones que fueron concretadas con apoyo de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).
La situación también generó la reacción del entrenador Gustavo Florentín después del empate ante GV San José. El paraguayo manifestó su molestia por los problemas económicos y lanzó un ultimátum al presidente Ronald Raldes: si no se encuentra una solución al incumplimiento de los salarios, el director técnico podría dar un paso al costado. El conflicto económico vuelve así a poner en el centro de la escena a la dirigencia de Oriente Petrolero, mientras el equipo intenta sostener su campaña deportiva.

