Se trata de una “tecnología indeleble que pueda incluirse dentro de los combustibles y que de esa manera pueda también generar este tipo de acciones preventivas” contra el contrabando y el desvío al mercado negro, señala el viceministro de Transparencia, Yamil García.
Por eju.tv / La Paz / Video: Bolivia Tv
El Gobierno nacional realiza gestiones con su similar de Brasil para aplicar en el país el control de combustibles con el denominado “sello líquido” con el fin de evitar de que los combustibles sean destinados al mercado negro y al contrabando.
La medida es parte de un conjunto de acciones que ejecutará el Ejecutivo nacional ante la persistente escasez de gasolina y diésel que provoca la formación de filas en estaciones de servicio del país desde hace meses.
“Estamos gestionando reuniones con la República Federativa del Brasil con la finalidad de poder conocer algunas tecnologías como la del sello líquido, de tal manera que permiten que, a través de este mecanismo, se pueda controlar, uno, la calidad del combustible, la cantidad y también el lugar, la trazabilidad de los combustibles”, explicó el viceministro de Transparencia, Yamil García.
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Explicó que se trata de una “tecnología indeleble que pueda incluirse dentro de los combustibles y que de esa manera pueda también generar este tipo de acciones preventivas” contra el contrabando y el desvío al mercado negro.
Pero, además, García subrayó la necesidad de digitalizar y modernizar toda la cadena de combustibles para la comercialización de los combustibles.
El viceministro de Transparencia, Yamil García. Foto: VT
En su criterio, “a mayor digitalización menos corrupción, a mayor modernización van a haber menos posibilidades de que malos funcionarios continúen realizando este tipo de prácticas”.
Desde hace meses, la estatal petrolera no logra cubrir la demanda de combustibles. Si bien a inicios de julio se alegó un desfase en la logística, como consecuencia de los bloqueos que se prolongaron por más de 50 días entre los meses de mayo y junio, YPFB aseguró que el problema será resuelto hasta finales del mes de julio, pero no sucedió así.
Las filas en las estaciones de servicio continúan tanto por gasolina y diésel lo que ha generado reclamos en varias regiones del país.
A ello se sumó que el 16 de agosto, el Ejecutivo nacional determinó elevar de Bs 9,80 a Bs 18 el litro del diésel para los grandes consumidores.
Según el ejecutivo de los Choferes de Bolivia, Lucio Gómez, la medida provocó más filas en los surtidores y la reventa del combustible en el mercado negro.
Desde varias organizaciones, como los alcaldes, empresarios y cívicos, se demandó la anulación del decreto, no obstante el Ejecutivo lo descartó, pero abrió la posibilidad de realizar algunas enmiendas.
En tanto, García informó que el Viceministerio de Transparencia continúa recibiendo las denuncias por la comercialización irregular de combustibles que incluso incluye a la estatal petrolera. Ratificó que se efectuarán las acciones de tipo judicial o punitivo contra los presuntos autores.
