Trump firmó el acuerdo de seguridad con Dinamarca para proteger a Groenlandia de las amenazas de Rusia y China


El pacto permite a Estados Unidos construir dos nuevas bases militares en Groenlandia y expandir la de Pituffik, sin fecha de vencimiento y con la condición de que la isla permanezca en la OTAN incluso si se independiza.

El presidente Donald Trump, la primera ministra danesa Mette Frederiksen y el primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen muestran los documentos firmados durante la ceremonia trilateral por el acuerdo de seguridad sobre Groenlandia, en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU, en Nueva York, Estados Unidos, el 22 de septiembre de 2026 (REUTERS/Kylie Cooper)El presidente Donald Trump, la primera ministra danesa Mette Frederiksen y el primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen muestran los documentos firmados durante la ceremonia trilateral por el acuerdo de seguridad sobre Groenlandia, en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU, en Nueva York, Estados Unidos, el 22 de septiembre de 2026 (REUTERS/Kylie Cooper)

Fuente: Infobae

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó el martes un acuerdo de seguridad sobre Groenlandia junto a los líderes de Dinamarca y del territorio ártico, en una ceremonia realizada al margen de la Asamblea General de la ONU.



“Va a ser una relación fantástica y a largo plazo”, dijo Trump durante el evento en Nueva York.

Horas antes, en su discurso ante la Asamblea General, el mandatario había adelantado detalles del acuerdo: “Inmediatamente comenzaremos el proceso de desarrollar una gran presencia militar en las ubicaciones apropiadas”, dijo, incluida “la construcción de dos bases militares muy importantes”.

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Un pacto tras meses de tensión

El presidente Donald Trump, la primera ministra danesa Mette Frederiksen y el primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen asisten a la ceremonia trilateral por el acuerdo de seguridad sobre Groenlandia, en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU, en Nueva York, Estados Unidos, el 22 de septiembre de 2026 (REUTERS/Kylie Cooper)El presidente Donald Trump, la primera ministra danesa Mette Frederiksen y el primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen asisten a la ceremonia trilateral por el acuerdo de seguridad sobre Groenlandia, en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU, en Nueva York, Estados Unidos, el 22 de septiembre de 2026 (REUTERS/Kylie Cooper)

La firma se concretó después de meses de fricciones por las exigencias de Trump para que Washington obtuviera un mayor control sobre la isla ártica, y llega días después de que el propio mandatario adelantara el pacto, con el que buscaba reforzar la presencia militar estadounidense en Groenlandia sin sacarla del control danés. Desde su regreso a la presidencia en enero de 2025, Trump insistió en reiteradas ocasiones en que Estados Unidos necesita controlar la isla por razones estratégicas, algo que generó alarma en Dinamarca —aliado de la OTAN— y un fuerte rechazo dentro de la alianza atlántica.

La ceremonia estuvo encabezada por el mandatario estadounidense junto a la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen.

El presidente Donald Trump estrecha la mano del primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen, mientras la primera ministra danesa Mette Frederiksen reacciona, durante la ceremonia trilateral por el acuerdo de seguridad sobre Groenlandia, en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU, en Nueva York, Estados Unidos, el 22 de septiembre de 2026 (REUTERS/Kylie Cooper)El presidente Donald Trump estrecha la mano del primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen, mientras la primera ministra danesa Mette Frederiksen reacciona, durante la ceremonia trilateral por el acuerdo de seguridad sobre Groenlandia, en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU,
en Nueva York, Estados Unidos, el 22 de septiembre de 2026 (REUTERS/Kylie Cooper)

“Señor presidente, usted ha sido muy claro: no quiere que los adversarios se acerquen demasiado”, dijo Frederiksen antes de la firma. “Estoy plenamente de acuerdo, y con este acuerdo, no lo harán”, agregó, al precisar que ningún adversario podrá obtener control o una influencia significativa sobre el territorio.

Nielsen, por su parte, sostuvo que Groenlandia “importa para la seguridad de América del Norte y para la seguridad transatlántica” y afirmó: “Este acuerdo refleja que entendemos nuestra responsabilidad y actuamos en consecuencia”.

Dos nuevas bases y libertad de movimiento militar en la isla

Vista de un cartel en la base espacial estadounidense de Pituffik, en Groenlandia, el 28 de marzo de 2025, la principal instalación militar de EE.UU. en la isla (Jim Watson/Pool/vía REUTERS/archivo)Vista de un cartel en la base espacial estadounidense de Pituffik, en Groenlandia, el 28 de marzo de 2025, la principal instalación militar de EE.UU. en la isla (Jim Watson/Pool/vía REUTERS/archivo)

Según el texto del acuerdo, difundido por el gobierno danés tras la firma, Washington podrá “modernizar y expandir” sus actividades en la Pituffik Space Base, en el noroeste de Groenlandia, y establecer nuevas “áreas de defensa” en Narsarsuaq, en el sur, y Mestersvig, en el este —donde se construirán las dos nuevas bases anunciadas por Trump ante la Asamblea—, además de poder “establecer áreas de defensa adicionales en Groenlandia y fortalecer sus operaciones o instalaciones militares” en el futuro. Washington se comprometió a otorgar los contratos de bienes y servicios vinculados a esas instalaciones “a proveedores groenlandeses en la mayor medida posible”.

El acuerdo también contempla una amplia movilidad militar estadounidense en el territorio groenlandés, incluido el “acceso submarino”, y establece que ningún país que no forme parte de la OTAN podrá instalar “sus propias instalaciones militares tripuladas o no tripuladas en Groenlandia”, ni mantener una presencia militar “persistente”, salvo que los firmantes acuerden lo contrario.

Sin fecha de vencimiento, incluso ante una eventual independencia

El presidente Donald Trump muestra el documento firmado durante la ceremonia trilateral por el acuerdo de seguridad sobre Groenlandia, junto a la primera ministra danesa Mette Frederiksen y el primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen, en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU, en Nueva York, Estados Unidos, el 22 de septiembre de 2026 (REUTERS/Kylie Cooper)El presidente Donald Trump muestra el documento firmado durante la ceremonia trilateral por el acuerdo de seguridad sobre Groenlandia, junto a la primera ministra danesa Mette Frederiksen y el primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen, en el marco de la 81ª Asamblea General de la ONU, en Nueva York, Estados Unidos, el 22 de septiembre de 2026 (REUTERS/Kylie Cooper)

El pacto “no tiene fecha de finalización”, según el texto, y contempla que, si Groenlandia decide independizarse en el futuro, deberá seguir siendo parte de la OTAN y asumir los derechos y obligaciones que hoy le corresponden a Dinamarca bajo el acuerdo.

Frederiksen había afirmado previamente que el texto reconoce “la soberanía y la integridad territorial del Reino de Dinamarca” y el “derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación”, y señaló que el pacto deberá atravesar los procedimientos parlamentarios daneses antes de entrar en vigor.

Trump, en cambio, presentó el acuerdo como una garantía de que Estados Unidos tendrá “control permanente sobre la seguridad” y otras necesidades de la isla. Consultado el martes sobre si una eventual adquisición estadounidense de Groenlandia seguía sobre la mesa, Trump no respondió directamente.

Reacciones internacionales y un trasfondo de meses de tensión

La Unión Europea calificó el acuerdo de “paso positivo” para la seguridad del Ártico.

Mikkel Runge Olesen, investigador principal del Instituto Danés de Estudios Internacionales, sostuvo que Groenlandia y Dinamarca logran con el pacto “poner fin a la crisis sin comprometer la soberanía”, mientras Estados Unidos obtiene un acuerdo “algo más favorable” que el que regía bajo el tratado de defensa vigente.

Sin embargo, advirtió que la relación entre los tres países “probablemente seguirá marcada por esta crisis mucho después de que Trump deje el cargo” y que su impacto negativo sobre las relaciones transatlánticas “será significativo y duradero”: “La confianza perdida tardará décadas en reconstruirse”, afirmó.

La disputa por Groenlandia había generado inquietud entre los cerca de 56.000 habitantes de la isla y abrió una brecha entre Washington y Dinamarca y sus socios de la Unión Europea, que intensificaron los ejercicios de seguridad y el apoyo económico al territorio. Desde 1945, la presencia militar estadounidense en Groenlandia se redujo de miles de soldados repartidos en 17 bases e instalaciones a apenas unos 200 efectivos en la remota Pituffik Space Base, que brinda apoyo a operaciones de alerta de misiles, defensa antimisiles y vigilancia espacial para Estados Unidos y la OTAN.