El Ejecutivo envió dos proyectos de ley al Legislativo para diversificar la matriz energética. Expertos advierten que revisar el precio subvencionado del gas será clave para incentivar inversiones en energías
Dos proyectos de ley enviados por el Gobierno al Legislativo buscan una reforma frente a la dependencia del gas subvencionado en la generación eléctrica. El Ejecutivo descarta por ahora un alza de tarifas, aunque la revisión de los costos de generación aparece como un factor clave para impulsar nuevas inversiones, según los expertos.
El experto en temas energéticos Francesco Zaratti considera que la reforma es necesaria para corregir distorsiones acumuladas en el sector, pero advierte que la incorporación de energías renovables dependerá también de las condiciones económicas bajo las cuales compiten las distintas tecnologías.
El ministro Blanco señaló que las termoeléctricas reciben gas a un precio subvencionado de $us 1,30, este monto cubre un millar de pies cúbicos, pero enfatizó que subir ese precio implicaría una afectación a sectores vulnerables.
No obstante, Zaratti señaló que este esquema otorga una ventaja a las termoeléctricas frente a otras fuentes de generación y reduce los incentivos para invertir en alternativas, como la solar y la eólica.
Aclaró que el objetivo no debería ser provocar un incremento desmedido de las tarifas, sino generar un esquema que permita financiar nuevas inversiones y garantizar el abastecimiento futuro.
“Lo importante es que las termoeléctricas paguen un precio justo para el gas. Esto incide mínimamente en las tarifas, pero incide mucho en los costos nivelados de las diferentes fuentes de generación”, sostuvo el experto.
En la misma línea, el presidente de la Comisión de Energía y Medio Ambiente en la Cámara de Comercio Internacional de Bolivia (ICC) consideró que la subvención al gas debe formar parte de las decisiones sobre el futuro del sector.
Calderón sostuvo que, sin una perspectiva definida sobre la revisión de la subvención, los inversionistas podrían adjudicarse proyectos en energías sostenibles sin tener certeza de que los ingresos previstos serán sostenibles durante la vigencia de sus contratos.
“Yo puedo dar mi precio de la subasta y se puede contratar, pero no va a existir certidumbre sobre la estabilidad del pago de ese precio si es que no se sinceran los precios del gas”, apuntó.
El experto estima que las nuevas tecnologías podrían comenzar a mostrar resultados en uno o dos años, pero enfatiza que ese avance estará condicionado a la claridad del esquema de precios.
El viceministro de Electricidad y Energías Renovables, Rudy Peredo, señaló que el suministro está garantizado en el corto plazo, pero que el país necesita políticas públicas para asegurar la provisión de electricidad en el mediano y largo plazo.
“Tenemos que hacer las políticas públicas para garantizar en el largo plazo también la provisión de electricidad. El diagnóstico de la situación arrojaba que el país no tenía gas, en el futuro no tenía plata y el largo plazo no era sostenible”, manifestó.

