Militares preparan una aeronave no tripulada para un reconocimiento en los límites con Chile. Foto: ArchivoLos patrullajes que realiza en las fronteras el personal del CEO y de la FTC requieren ser fortalecidos con vigilancia aérea, por lo que se hace necesaria la adquisición de drones. Empero, estos equipos serán comprados una vez que concluya un estudio sobre su rendimiento en condiciones climáticas adversas.El viceministro de Lucha contra el Contrabando, Gonzalo Rodríguez, señaló que a pesar de la necesidad de potenciar las labores de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) y del Comando Estratégico Operacional (CEO) en los límites con Chile y Perú, el Estado no puede arriesgarse a comprar drones que en un futuro cercano no sirvan.“Debemos ser cautos y estudiosos porque el control aéreo tiene características especiales, más aún en esas zonas fronterizas donde se trabaja incluso a más de 4.000 metros de altura y hay vientos huracanados, nevadas en vez de lluvias y temperaturas de casi 30 grados bajo cero. Todos esos aspectos los estamos analizando mediante un estudio”, manifestó.Tecnología para el contrabandoEl 5 de marzo de 2018, una comisión del Viceministerio de Lucha contra el Contrabando se trasladó a la frontera con Chile para inspeccionar el avance de los puestos militares adelantados e identificar otros caminos ilegales, al margen de los 120 que fueron detectados.En aquella ocasión, el viceministro Gonzalo Rodríguez evidenció que mientras la caravana de vehículos militares recorría algunos sectores, se escuchaba un zumbido en el cielo que los seguía en intervalos de 15 a 20 minutos.“Al principio no nos dimos cuenta de qué se trataba, pero cuando evidenciamos que el zumbido era gradual, nos detuvimos en una planicie y observamos drones que estaban vigilando nuestro trabajo”, recordó.La autoridad señaló que las bandas de contrabandistas, al “mover” millones de dólares hacia Bolivia desde Perú y principalmente Chile, adquieren tecnología moderna compuesta por drones, equipos de comunicación satelitales e incluso armas de fuego de gran calibre para atacar a los uniformados.“Por eso es necesario que nosotros también tengamos las mejores herramientas”, dijo.algunas característicasEn noviembre de 2018, el ministro de Defensa, Javier Zavaleta, adelantó —sin dar muchos detalles por un tema de estrategia— que se adquirirían drones de tipo militar con mecanismos de protección.Básicamente, estos dispositivos deben tener una capacidad de vuelo de ocho horas continuas para realizar patrullajes diurnos y nocturnos.También deberán contar con cámaras de precisión que permitan detectar a las caranavas de contrabandistas mientras sobrevuelan a grandes alturas.La estructura externa requerirá una protección especial que les permita desarrollar las labores de patrullaje con absoluta normalidad a pesar de los vientos y nevadas.Aeronaves no tripuladas De igual manera, está previsto adquirir aeronaves no tripuladas para reforzar las labores de los drones.Rodríguez aseguró que el patrullaje y control aéreo es muy importante, puesto que se podría detectar, entre otros aspectos, los nuevos pasos ilegales que construyen los contrabandistas.“Una de las labores principales que tenemos es la destrucción de esos caminos, y lo estamos logrando porque los mismos pobladores de las zonas fronterizas nos colaboran en beneficio de la economía nacional”, expresó.Trabajo interinstitucional coordinadoCon la promulgación de la Ley 1053, de Fortalecimiento de la Lucha contra el Contrabando, se estructuró una nueva forma de hacer frente a ese delito transnacional que establece el trabajo coordinado entre las Fuerzas Armadas, el Ministerio Público, la Aduana y la Policía.El viceministro de Lucha contra el Contrabando, Gonzalo Rodríguez, remarcó que en años anteriores los militares que vigilaban las fronteras “prácticamente estaban abandonados a su suerte porque no tenían las condiciones para vivir y realizar sus operativos”.Agregó que tampoco había una coordinación con el personal de Aduanas y, por ello, los países vecinos, en especial Chile, desarrollaron y fortalecieron su política de ataque a la economía boliviana.Con la nueva estructura establecida por el gobierno del presidente Evo Morales, todas las instituciones que luchan contra este delito ahora ya coordinan sus labores.“Todas estas implementaciones están dando resultados, de ahí que en tres meses se sobrepasaron los 200 vehículos detenidos en las fronteras cuando pretendían ingresar con mercadería ilegal. El éxito no es de acuerdo con la cantidad de carros que detenemos, sino cuando paramos en la misma frontera el paso de productos que no son legales”, detalló.Otros datos -El Gobierno dispuso la construcción de 19 puestos adelantados, en forma de domo, en los límites con Chile y seis en la frontera con Perú.-Cada domo tiene una jurisdicción de trabajo entre 36 y 56 kilómetros de frontera, y cuenta con todo el equipamiento.Fuente: Cambio