Carlos Cordero Carraffa
La corta frase, Vamos bien, fue pronunciada por el señor Presidente, a propósito de rememorar el día de la fundación de nuestra República. La expresión que resumía la lectura gubernamental sobre el estado de la economía y del país fue seguida de una sobrecogedora advertencia: “Espero no equivocarme”.
Los bolivianos hacemos votos para que el señor Presidente no se equivoque y la expresión: “Vamos bien”, más que una optimista frase gubernamental, sea una objetiva realidad ciudadana.
Quienes no vamos bien somos las clases medias de las zonas urbanas. Durante los últimos años, los sectores profesionales y los trabajadores por cuenta propia, venimos acumulando malestar frente a un Estado que se empeña en imponer pesadas cargas fiscales (impuestos) sobre nuestro salario o nuestros ingresos. Mientras tanto, el Estado Plurinacional y sus autoridades, se jactan de favorecer a sectores rurales (indígenas y campesinos, comerciantes, contrabandistas o transportistas), liberándolos de cualquier contribución al Estado.
Además del IVA (vía formulario o factura) los sectores profesionales y los trabajadores por cuenta propia, debemos contribuir al fisco con el 14.42% de nuestros ingresos para el Fondo Solidario de Pensiones, el cual debe pagarse antes de recibir el pago por los servicios prestados o consultorías realizadas. El resultado es que el Estado Plurinacional nos priva de un 30% de nuestros ingresos. Estas contribuciones al Estado las venimos haciendo de manera puntual y silenciosa, aunque con creciente malestar hasta convertirse en indignación cuando comprobamos, día tras día, que existen enormes sectores sociales y áreas de la actividad económica que no pagan impuestos y el solemne Estado Plurinacional o sus administradores no tienen la intención ni la capacidad de exigir el pago universal de tributos.
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La idea de cobrar impuestos a todos, no cabe en el tan mentado proceso de cambio ni en la mentalidad de los defensores del Estado Plurinacional. Esta medida es propia de un Estado moderno y de una economía racional y equitativa. Y nuestro Estado es Plurinacional pero no moderno y discrimina entre ciudadanos que pagan impuestos y otros que no lo hacen. Forma parte de la mentalidad gubernamental el manejo estatal con criterios paternales, esto es, a vivir de las rentas que proveen la explotación y venta de nuestros recursos naturales. Simultáneamente, exprimiendo a las clases medias con impuestos, rendición de cuentas y puntillosa fiscalización, mientras otros disfrutan el privilegio de formar parte del comercio informal, transporte, contrabando o narcotráfico.
El balance es que las clases medias NO vamos bien y alguien se equivoca. Miles de ciudadanos se movilizan en defensa del medio ambiente, reclaman por la elevación de precios al consumidor o la realización del censo nacional. En fin, parece que no vamos bien sino todo lo contrario.