Presencia rusa en América Latina: ‘Desafiar la nueva Doctrina Monroe’


Estados Unidos desplegará 3.000 soldados en varios países de Europa del Este para defender a los países de la OTAN «contra toda agresión», según se anunció este 2 de febrero. Mientras la cuestión ucraniana tensa las relaciones entre Rusia y los países de la OTAN, ¿qué lugar quiere ocupar Rusia en América Latina?Andréi Piatakov es politólogo e investigador del Instituto Latinoamericano de la Academia de Ciencias de Rusia. Según él, desde hace varios años, Moscú está estableciendo asociaciones estratégicas en el continente americano, la mayoría de ellas en países que se resisten a la dominación estadounidense, como Venezuela, Nicaragua, Argentina y Bolivia. Estas asociaciones se basan esencialmente en dos ejes: la seguridad y la energía, pero también con vistas a un equilibrio de las potencias mundiales.

RFI: Ahora con la crisis en la frontera Ucrania-Rusia y las tensiones con Estados Unidos y la Unión Europea, ¿qué interés tiene Rusia en estar presente en América Latina?



Andréi Piatakov: Las conversaciones entre Rusia y la OTAN significan la culminación y el punto más agudo de la disputa de Rusia con el formato llamado «Pax Americana». El proyecto global de Rusia es construir un mundo multipolar, es decir, un mundo en el que exista equilibrio del poder. América Latina para Rusia representa una región ideal para desplegar una crítica práctica al modelo internacional que Estados Unidos está tratando de desarrollar. Según las palabras del exsecretario de Estado Rex Tillerson en 2019, la Doctrina Monroe sigue vigente y relevante para Estados Unidos.

Pero la influencia de Estados Unidos en la región ha disminuido notablemente en los últimos años. Ya no hay unidad en la Organización de los Estados Americanos, que está pasando de ser un mecanismo político de influencia a un simple foro político de crítica a los regímenes de izquierda de la región. La crisis en Venezuela y las elecciones en Nicaragua han demostrado que la OEA es incapaz de tomar decisiones efectivas e implementarlas. El Grupo de Lima ya no existe y no funciona. Por lo tanto, la principal estrategia de Rusia ahora en América Latina es desafiar la nueva Doctrina Monroe.

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RFI: ¿Qué interés tiene para Rusia constituir un nodo estratégico de tensión en esta región?

Andréi Piatakov: No debemos olvidar que la OTAN se proyecta ahora hacia países más lejanos. Por ejemplo, dos países con ejércitos muy poderosos, probablemente los más potentes de América Latina, Colombia y Brasil, ya son socios no regionales de la OTAN. Por eso es probable que América Latina esté interfiriendo de forma indirecta en las discusiones entre Rusia y la OTAN.

RFI: ¿Cuáles son las fuerzas de despliegue rusas en la región?

Andréi Piatakov: Es una pregunta muy compleja y cerrada. No creo que haya una presencia militar abierta y directa en la región. El máximo de que se dispone es un contingente técnico-militar, diseñado para asegurar el funcionamiento de equipos y armas entregados previamente. Puedo recordar que, en 2018, se inauguró un centro de servicio en Lima para la reparación de helicópteros MI rusos, que está listo para dar servicio a equipos similares suministrados por Rusia a otros países de la región. En el momento de la apertura, el centro ya estaba cargado de pedidos hasta 2023. Además de las reparaciones, el centro también lleva a cabo la formación de pilotos.

Creo que la principal forma de actividad de Rusia es el asesoramiento debido a la alta autoridad moral que tienen los rusos entre los latinoamericanos. Además, esta autoridad es fuerte no sólo entre la izquierda, sino también entre los regímenes de derecha. Por ejemplo, en noviembre de 2019, en medio de las protestas contra el gobierno de Sebastián Piñera, representantes de las fuerzas militares rusas visitaron la ciudad chilena de Valparaíso para intercambiar experiencias. En general, se puede calificar a Rusia como un exportador de mecanismos de seguridad a los países latinoamericanos, ya que los contactos entre las fuerzas del orden de ambos lados se llevan a cabo con la mayoría de los países de la región de forma prácticamente permanente.

RFI: ¿La empresa de seguridad privada Wagner está presente en América Latina?

Andréi Piatakov: La prensa informa de su presencia, pero yo mismo no tengo información oficial que confirme o desmienta su presencia.

RFI: A su parecer, con los datos que puede observar, ¿se podría producir una crisis como la de los misiles de 1962 en Cuba? ¿Tiene Rusia los medios financieros para sostener tropas y armas en la región?

Andréi Piatakov: Creo que la situación actual no tiene nada que ver con la crisis de 1962. En general pienso que no hay repeticiones en la historia. La principal diferencia entre la situación del pasado y la actual es la siguiente: entonces la superioridad nuclear estaba del lado de Estados Unidos, ahora la superioridad nuclear está del lado de Rusia. Pero la estrategia militar rusa es puramente defensiva.

Creo que el tema de mantenimiento de las tropas rusas en la región no está en la agenda, por eso este tema no tiene problemas financieros. Mucho más importante es el aspecto legal. Les recuerdo que en 2019 Rusia y Venezuela firmaron un acuerdo que permite el ingreso de submarinos rusos a los puertos de Venezuela. Anteriormente, se concluyó un acuerdo similar con Nicaragua. Por lo tanto, desde un punto de vista convencional, todavía es posible una presencia suave e indirecta de Rusia en la región.

RFI: Con el papel creciente de China en la región, ¿Rusia sigue siendo la potencia militar?

Andréi Piatakov: Rusia se enfrenta cada vez más a la competencia de China y creo que en el futuro esta competencia sólo aumentará. El momento más significativo es que en 2015 China se convirtió en el principal exportador de armas a Venezuela, desplazando a Rusia del primer lugar. Rusia, como segundo mayor exportador de armas del mundo, está muy interesada en el mercado latinoamericano y creo que en el futuro intentará recuperar su anterior posición de liderazgo.

RFI: En términos más generales, ¿en qué áreas está más presente Rusia en la región?

Andréi Piatakov: Rusia está enfocada principalmente como exportador de tecnologías y equipos de seguridad y, en menor medida, tecnologías energéticas. En cuanto al primer aspecto podemos mencionar el centro de formación de agentes antidrogas en el ámbito de la lucha contra la delincuencia, inaugurado en Nicaragua en 2017. Se puede agregar que el 80% de toda la electricidad en Argentina se produce en centrales eléctricas que fueron construidas en la época soviética. Estas instalaciones requieren reparación y mantenimiento. En 2021, Rosatom inició la construcción de un complejo de reactores, elemento clave del Centro de Investigación y Tecnología Nuclear de Bolivia.

Es decir, dos áreas son importantes para Rusia: seguridad y energía.

RFI: Se conocen las relaciones de Rusia con Cuba, pero ¿por qué Rusia desarrolló en particular relaciones estrechas con Venezuela?

Andréi Piatakov: Rusia comenzó a acercarse a Venezuela en 2001, cuando las relaciones con Cuba se encontraban en un nivel extremadamente bajo. Les recuerdo que en el 2002 Rusia cerró la estación de radar en la ciudad de Lourdes y al mismo tiempo este año hubo un repunte en las relaciones económicas con Venezuela. Por lo tanto, había una motivación puramente pragmática. Rusia estaba interesada en una Venezuela rica y solvente y, además, independiente. Intereses puramente pragmáticos la llevaron a una gran ganancia geopolítica.

Desde hace diez años, las fuerzas armadas de Venezuela se han actualizado efectivamente, y el factor ruso se ha convertido en un factor clave en este proceso. Actualmente, el ejército venezolano es un actor poderoso en América Latina. Creo que la invasión de Brasil en 2019 no sucedió por eso mismo. Fueron los militares brasileños quienes desaconsejaron a Bolsonaro de este peligroso paso, porque entendieron a lo que se podían enfrentar.

Radio Francia Internacional